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A 20 años de la implosión de Sarah Records: la música sigue

Javiera Tapia Publicado el 2 de Septiembre de 2015 por

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“…because when you were nineteen didn’t YOU ever want to create something beautiful and pure just so one day you could set it on fire and then watch the city light up as it burned?”

“… porque cuando tenías diecinueve años ¿nunca quisiste crear algo bello y puro sólo para un día poder prenderle fuego y luego ver la ciudad iluminarse mientras lo quemabas?”

-Sarah Records

El pasado 28 de agosto se cumplió una efeméride en la música popular que no es muy conocida para el aficionado medio, pero que es muy significativa para una serie de fans, músicos, prensa y sellos musicales a lo largo del mundo. Ese día de 1995 Sarah Records, un pequeño sello de indie-pop de Bristol, editaba su último disco y en los dos semanarios británicos de música pop más populares -New Musical Express y Melody Maker- publicaban un anuncio explicando que esa jornada era “un día para destruir cosas”.

A Day For Destroying Things era una preciosa y emotiva declaración de principios que culminaba una de las historias más apasionantes de la música. La de un sello que nunca cedió en sus postulados de buscar la belleza efímera del pop, que consideraba que los flexis eran el formato ideal del pop porque tiene muy mala durabilidad y al cabo de un tiempo termina por ser inaudible. Era una época en la que no existía el mp3 y, por lo tanto, si ocurría eso desaparecía para siempre. No era la primera vez que hacían algo así. En un anuncio para su quinto aniversario y presentando la salida del maravilloso For Keeps de The Field Mice, utilizaron el espacio no para vender las cualidades del disco, sino para escribir un alegato sobre el capitalismo en el mundo de la música y las prácticas abusivas en este.

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Igual que ese texto, la propia discografía de Sarah Records es un acto artístico en sí mismo. Entre 1987 y 1995 publicaron 100 referencias perfectas para inmolarse en público, en una fiesta de despedida. Esas cien referencias, en plena explosión del cd fueron casi en su totalidad 7”, el gran formato del indie-pop en sus años de esplendor – los 80- pero también dos flexis, cuatro fanzines, un 10”, dos 12”, nada menos que un juego de mesa llamado Saropoly y un único cd, la referencia número cien, que servía de recopilatorio de despedida.  Todo esto guiado por unas convicciones políticas muy fuertes en plena borrachera ultranacionalista y epicúrea del brit-pop, cuyos medios y bandas veían a la gente de Sarah con una mezcla de divertimento por su poca ambición y de desprecio por su férreos postulados, izquierdistas y feministas declarados, y su nada tendencia a buscar amistades en la industria británica.

Su final tiene mucho de significativo también en lo temporal. Dos semanas antes, el 14 de agosto, se había producido la llamada Batalla del Brit-Pop, que desató una (inventada) histeria mediática al coincidir la salida de los singles ‘Country House’ de Blur y ‘Roll With It’ de Oasis, adelantos de sus respectivos nuevos discos y para la que todo el país (y parte de la prensa extranjera), se detuvo en esta competición por ver quién conseguía el número 1. Visto con distancia se ve como uno de los momentos más ridículos en lo musical en los años 90, una estrategia de marketing gigante en la que los medios musicales se prestaron encantados para promocionar dos de los singles más mediocres, quizá los que más, que habían publicado hasta ese momento las respectivas bandas.

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Y, mientras tanto, ante el desinterés y hasta desprecio (ambos semanarios musicales trataron con dureza e incluso burla varias de las referencias de Sarah, tal como se explica en el documental sobre el sello My Secret World de Lucy Dawkins) se despedía el sello. Incluso la cofundadora del sello Clare Wadd -que tenía 19 años al inicio de la aventura y venía de ser activa en el mundo de los fanzines independientes- escribió una dura carta a Melody Maker por el tratamiento cosificador y abiertamente misógino que se le daba a la mujer en la música en la revista.

Curiosamente en 2015 Melody Maker ha desaparecido, New Musical Express ha decidido dejar de publicarse en papel ante la caída en picado de ventas, de interés e influencia de este. Quizá con mala conciencia, el pasado marzo NME eligió a Sarah como el segundo sello indie más importante de la historia de la música, sólo por detrás de 4AD y por delante de Rough Trade, Factory,Domino, Mute, Creation o Sub Pop. Sin Sarah no existirían Belle and Sebastian, no existirían Camera Obscura, ni The Pains of Being Pure at Heart, ni Yuck, ni The Drums, ni muchas otras bandas.

Tras su muerte vino el reconocimiento cada vez mayor y, sobre todo, una palpable influencia en lo musical y en lo estético. Docenas de sellos de todo el mundo quisieron ser Sarah (se puede rastrear su influencia desde Elefant en España a Slumberland en Estados Unidos) y decir que algo suena a “Sarah” es un adjetivo suficientemente explicativo para los fans del indie-pop alrededor del mundo. Sus discos se han revalorizado hasta alcanzar los cientos de dólares en sitios como Ebay o Discogs y su posesión se siente como un tesoro para sus dueños. Este 28 de agosto, coincidiendo con esta efeméride, desde China el sello Full Label publicaba “Our Secret World, A tribute to Sarah Records” un disco homenaje en el que cuatro bandas hacían covers del catálogo de Sarah y otras ocho aparecen con canciones originales, inspiradas en ese sonido Sarah.

¿Y Chile? Durante años la única referencia local al sonido, estética y hasta ética de Sarah fue Les Ondes Martenot. Pero en los últimos tiempos han aparecido varias -casi podemos empezar a decir muchas- bandas en las que no sólo en lo musical, sino en las formas parecen mirar a ese momento. Hace unas semanas en el marco del llamado Pop Subterráneo hasta dos bandas hicieron covers del catálogo de Sarah, y muy significativas: una de Sea Urchins, primer 7” del sello a cargo de My Light Shines For You y otra de The Field Mice, el grupo más reconocido de la compañía discográfica, por parte de Las Olas.

No podría asegurarlo pero dudo que eso hubiera pasado jamás antes. Y además de forma espontánea, sin ser nada planeado. Ese detalle se convierte en significativo por inesperado. Una tradición inexistente en Chile en veinte años, de repente, se convierte en magma aglutinador. Como ya hemos citado en otras ocasiones, una avalancha de jovencísimas bandas parecen reconocerse en este espejo y en su forma de relacionarse y crear eventos en los que participar unos con otros. Y, como, si fuese un ataque masivo por sorpresa, esta semana coinciden hasta seis conciertos en los que podemos encontrar a esta nueva generación de bandas saristas, más allá del estilo musical, pero si herederas, en cierto modo, de su alma e impulso.

Camila Falcucci de Las Olas con Niños del Cerro * Foto Sebastián Saldivia
Camila Falcucci de Las Olas con Niños del Cerro * Foto Sebastián Saldivia

La primera este miércoles dentro del ciclo que se está celebrando en el Cine Arte Alameda denominado Moviendo el CFT, lugar de encuentro ahora cerrado y quizá el más significativo de los lugares en los que hay conciertos para esta nueva escena. Como protesta y forma de reivindicación para la apertura del CFT, cada miércoles se están produciendo una serie de conciertos por los que han pasado bandas como Dolorio y Los Tunantes, Centro de Padres y Columpios Al Suelo y este miércoles lo harán Patio Solar, Aeroparque, Playa Gótica y Las Olas.

Tras esto, el próximo viernes en el Bar Cortesano, estarán Medio Hermano, Amarga Marga, Chini and the Technicians y Paracaidistas. Y el sábado, nada menos que hasta tres fechas en las que varias de estas bandas se presentarán en diferentes (y nada habituales) lugares de la capital. Por un lado, Kame House Vol. 4 con Confesional, Patio Solar, Las Olas, Pujem y El Cómodo Silencio de los que Hablan Poco. Un poco más tarde en el Centro Cultural Espacio Elefante (otro de los epicentros de toda esta movida a nivel de salas) estarán Niños del Cerro, Velódromo, Bedroom Dreamers y Breakfast. También ese sábado en Bar Uno dentro del Ciclo Incendiario VII estarán Matías Cena, My Light Shines For You, ZAT y Animales Exóticos Desamparados. Para finalizar el domingo comienza otro ciclo, este denominado Capítulos de Invierno con La Banda Misma, Naves, La Ciencia Simple y Tortugas Boca Arriba.

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