POTQ Magazine

★ Popular ahora

Artículos, Mis Discos

Mis Discos: Francisco Pinto

Manuel Silva Publicado el 26 de Abril de 2017 por

726 artículos
Foto por Daniela Arismendi
  • Comentarios

Francisco Pinto es uno de esos músicos que han explorado el camino más pedregoso del arte sonoro. Durante toda de su carrera ha lanzado sus canciones de manera gratuita por medio de Internet, práctica que lleva realizando desde 2004 con su banda Hombre Nuclear, y posteriormente en solitario.

Pinto forma hoy parte del catálogo musical del netlabel chileno Pueblo Nuevo, uno de los labels icónicos de esta escena en Chile. Su última producción, Retarded, consta de 14 canciones que cuentan con varias colaboraciones con artistas como La Entrópica, Elisita Punto y Fakuta, por mencionar sólo algunos. Un año después del estreno de esta placa, Francisco nos cuenta cuáles fueron los diez discos que han influenciado su extensa carrera musical.

Los Prisioneros – Pateando Piedras (1986)
Creo que este es el disco fundamental. El que catalizó en mí todo el sentido de hacer música, porque reúne todo lo necesario para ser altamente influyente en este sentido: innovación sonora, beats, letras coreables, efervescentes y un discurso contestatario e irreverente en “chileno”. Como resultado, tiene toda mi adherencia y ganas de seguir el ejemplo.

Virus – Locura (1985)
La memoria es algo frágil, pero recuerdo siempre el ’85 como un año increíblemente prolífico de buenos discos, con este, para mí gusto, como el mejor exponente del nuevo rock argentino, o el que recogió las más modernas y finas influencias de la época en Latinoamérica, como el new wave, new romantic y el synth pop. Siempre será un referente para mí la voz y la onda de Federico Moura.

Daft Punk – Homework (1997)
Definitivamente ‘Daftendirekt’ es el mejor tema inicial de un disco. Qué increíble comienzo de un trabajo apoteósico, bailable y contagioso de principio a fin. Y como bien llama el título, este álbum no sólo me influenció a mí, también a cientos de productores de música electrónica a hacer música con los recursos que estuvieran a la mano, o con una baja inversión inicial en un homestudio.

Massive Attack – Mezzanine (1998)
Este es un hermoso disco. Es muy importante para mí, porque de aquí viene la principal influencia de hacer colaboraciones en mis propios trabajos. Este, y también Protection, son para mí el mejor ejemplo de cómo cruzar y hacer convivir armónicamente a distintos músicos de estilos paralelos, pero relacionados por estar en el mismo circuito independiente, y por tener causas comunes.

Kraftwerk – The Man Machine (1978)
Obvio que Kraftwerk es una gran influencia para cualquier músico, DJ o productor de electrónica en cualquier de sus variantes, pero este disco en particular fue también un gran catalizador de mensajes y discursos en mi conciencia, fundamentalmente de la relación hombre-máquina, y de cómo entonces poder aprovechar la tecnología para hacer arte, música, y más allá aún, usarla para emular a otros músicos, instrumentos, universos y romper los límites de la creación tradicional a un bajo costo.

New Order – Low Life (1985)
Otro disco de ese gran año, esta vez de los increíbles New Order, que me otorgaron una perspectiva que hasta el día de hoy mantengo al hacer música. Hablo de hacer las cosas más simples, pero sin descuidar la emoción y emotividad de un disco, no importando el ritmo o el tempo del mismo. En este caso, bailable y sin grandes pretensiones, pero con hits para radio, clubes y discos, que transmite de igual forma actitud, belleza y nostalgia a través de sus armonías y letras. ¡Hermoso!

Depeche Mode – Music for the Masses (1987)
Para cualquier devoto/a de Depeche Mode como yo, este generalmente es uno de sus discos favoritos. Para mí no solamente es un álbum con grandes clásicos que me ha acompañado en cientos de buenos y excitantes momentos, sino que también ha sido la mejor escuela práctica de cómo aprender a construir canciones más perdurables y a la vez sorprendentes. Además, es promotor de un gran sonido y de buenas prácticas de arreglos, mezcla y masterización, hablando en términos estrictamente musicales.

Hot Chip – Made in the Dark (2008)
Sin duda uno de los discos que me hizo volver a creer en los 2000 y que podían volver a construirse piezas de pop perdurables en el tiempo, por lo novedosa y entretenida que podía ser la experiencia de escuchar este álbum en el año en el que se liberó. Creo que me dictó también la pauta de cómo ir haciendo una música más ecléctica, cercana y contagiosa, sin tener que dejar empolvando las influencias más clásicas, sino más bien explotarlas y buscar al mismo tiempo un sonido moderno.

BreakBot – Happy Rabbit EP (2007)
Cuatro temas le bastaron a este EP para convencerme de que había alma y luz en la electrónica después de los 2000, y que podían incluso llegar a haber cosas más interesantes que en la década anterior por la calidez y emotividad de sus composiciones, más arreglos y el uso de múltiples sonidos de vieja escuela para terminar haciéndote bailar. Me sentí completamente representado en la propuesta de un nerd con capacidades y sensibilidad alucinantes al momento de iniciar mi proyecto solista el 2008, y hasta el día de hoy es una gran influencia.

Los Jaivas – La Ventana (1972)
Al día de hoy, puede que sea uno de los discos más importantes de mi historia, porque se encargó soterradamente de entrenar mi maquinita interna de hacer melodías desde la nostalgia y la emoción en cada encuentro familiar o carrete con mis hermanos mayores (que eran mucho más grandes y hippies que yo), en donde sonaban sus inmortales sonidos de teclado, piano, flautas, letras y tribales percusiones. Estoy seguro de que en cada una de mis composiciones, algo debe brotar desde ahí, y será así para siempre.

*Foto por Daniela Arismendi

blog comments powered by Disqus