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NIN en fragmentos; parte 3 de 4.

NIN en fragmentos; parte 3 de 4.

Saludos, continuando nuestra maratón NIN en miras del concierto de este sábado, tomo el relevo de Sebastián y pasamos ahora al periodo del Fragile (1999).

Para escribir esta parte escarbé en mis polvorientos cds, encontré el disco en cuestión, y procedí a escuchar sus 100 atropellantes minutos, lo que pasó: creo que volví a reencontrarme con NIN y recordar porqué en algún momento me gustó tanto esta banda.

Pero partamos por donde quedó Sebastián. Luego del lanzamiento del The Downward Spiral (1994), vino una rudísima gira de promoción, el Self Destruct Tour, donde, entremedio, aprovecharon de pasar por el Woodstook de aquel año, y con una presentación para la antología, la que ayudó considerablemente a la apertura de NIN hacía las audiencias más masivas (…aquel concierto fue visto vía cable por nada menos que 24 millones de televisiones). En lapsos de mayor calma, Reznor desarrolló su faceta de productor y trabajó en algunas bandas sonoras (Natural Born Killer, Lost Highway, Crow) y con algunas agrupaciones (Marilyn Manson, David Bowie).

Pero paralelamente a su movida carrera artística-profesional, Trent Reznor cayó en una etapa personal bastante complicada que, puede ser para la trivia, pero que al tener al tanto aquella información, nos ayuda a entender y aclarar la esencia del Fragile. El orden de causa consecuencia al parecer partió con la muerte de la abuela de Reznor, quien lo había criado, llevando al líder de NIN a caer en una depresión clínica sumada a undesorden de ansiedad social (también conocida como fobia social) y a un rotundo bloqueo creativo, lo que a su vez, llevó a nuestro machacado hombre a refugiarse en una adicción a la cocaína (y no heroína como se supuso) y en el alcoholismo.

Dentro de este panorama negro como un hoyo negro, nace The Fragile.

Respecto a este contexto, qué mejor que leer palabras al respecto del mismismo Trent Reznor, …acá un fragmento de una entrevista que le hizo el diario El Clarín: "Antes de venir para acá (a la entrevista) me preguntaba cuánto iba a querer hablar de lo que estaba pasando en mi vida. Y me di cuenta de que no puedo hablar del álbum sin contar cómo nació, estaría esquivando un montón de preguntas si no digo la verdad. La verdad es que tuve que asumir que era un adicto y un alcohólico, que es algo que he estado negando por mucho tiempo. Mi adicción fue también la razón por la que me demoré tanto en sacar el disco anterior".

“¿Qué era lo que te tenía atrapado?”

Primordialmente el alcohol, pero después de beber, la cocaína parecía una buena idea… una semana más tarde no me acordaba qué me había pasado, y me sentía como la mierda. Me terminé de hundir haciendo The Fragile. Fui un tiempo a rehabilitación y lo mantuve en secreto porque estaba avergonzado. La primera lección que aprendí fue que la adicción es una enfermedad y el alcoholismo es una adicción. Mientras grabé The Fragile, estuve sobrio por dos años, pero no estaba recuperado. Cuando el disco salió y fue directo al número uno tuve que ir a tomar un trago, y ahí empezó el proceso de nuevo. Y pasé un año en la ruta enfermo todo el tiempo, en estado de abstinencia y con pánico de que si no tomaba me iba a enfermar. Fue un período muy oscuro en mi vida.”

El proceso en que se creó el Fragile me recuerda a lo que vivió Martin Scorsese con Toro Salvaje (Ranging Bull, 1980); Para aquella instancia el director italoamericano venía saliendo también de una fuerte adicción a la cocaína, y se puso en mente que aquella iba a ser su última película de su naciente carrera, cosa que comentó abiertamente, y con esa perturbante idea en la cabeza, se tiró en su obra viéndola en sí como un proceso de introspectiva (y desesperada) recuperación, dando paso a una de las mejores películas de toda su generación. Toro Salvaje y The Fragile comparten el que su creadores hayan caído en un estado de auto exorcismo y redención artística-personal para llevarlas a cabo, e inevitablemente, es de ahí donde surge su inmenso peso como obra, porque son testimonios tremendamente honestos e intimistas que sólo ellos como individuos podrían haber llevado a cabo como producto de sus fuertes procesos personales de reinserción.

…Hablando del Fragile en sí, éste llama la atención tanto por su calidad como por su variedad en el plano de sonoro, desarrollando texturas elaboradísimas, donde destacan, a diferencia de la discografía anterior, la presencia pianos, bajos y una serie de instrumentos de cuerda como protagonistas en una serie de canciones. Es un disco largo que no cansa, que atrapa, complementando los temas más agresivos y rockeros con temas más pop y rítmicos, y estos, a su vez, con densos temas instrumentales y elaboradas orquestas electrónicas, lo que lleva a The Fragile a ser uno de los discos más llenos, musicalmente hablando, de toda la discografía de NIN.   

Al igual que los discos anteriores de Nine Inch Nails, The Fragile comparte una parecida línea conceptual: el desencadenamiento hacia la destrucción y la caída, aunque personalmente, siento que en este disco el tema está tratado de forma menos forzosa, menos maqueteada, no es un disco que quisiera ser oscuro, es inevitablemente oscuro por naturaleza, y eso es lo que más valoro de este trabajo, que no cae en formulas trilladas (ni propias ni externas), que es espontáneo y que sorprende siendo, quizás, la obra más sincera y completa de toda la carrera de Reznor.

Entrevista citada: http://zorak2d.blogspot.com/

Vídeo: NIN – Were In This Together

Vídeo: NIN – The Mark Has Been Made

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