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Sensorama 19-81: Música desde el alma

Sensorama 19-81: Música desde el alma

Fotos por Paula Valladares

En el proyecto solista de Rafael Casanova no hay vocalista. Este multiinstrumentista  de 26 años, titulado en composición y arreglos de la Escuela Moderna de Música,  no sigue esquemas en sus creaciones para Sensorama 19-81, su proyecto más íntimo y preciado. Simplemente, se embarca en la tarea de hacer música instrumental que, al poner atención y cerrar los ojos, te transporta a otro lugar y a otras sensaciones. Sensorama y Rafael, Rafael y Sensorama: lo logran con creces.

“Mucha gente me dice que mi música es como de banda sonora. Creo que me suelen preguntar por eso porque hago música instrumental y trato de situar a la gente en algún contexto imaginario. Eso construye una especie de estética a nivel visual que la gente relaciona con una película”, dice Rafael. Sin embargo, no es una asociación que diste totalmente de la realidad. El estudiante de cine turco, Mumin Baris, conoció su trabajo mediante una amiga de Casanova que estaba estudiando en Praga. Baris, justamente, había ganado un fondo para realizar un cortometraje y le propuso a Rafael que colaborara con la música del filme. “En un principio le había dicho que no por el tema de que no era pagado. Pero después mi amiga me convenció porque me dijo que la película se iba a mover por Europa y dije que sí por los créditos”, cuenta el músico.

Su trabajo, como ya se mencionó, es instrumental. En Sensorama 19-81 no hay letras – a excepción de un par de temas donde participa Alex Anwandter –  y eso lo suple con la parte visual, que considera muy importante para su propuesta. “Trabajo mucho en base a imágenes, al momento de componer y todo. Yo creo que la parte visual pasa a tomar el espacio de la voz”. De hecho, durante la única presentación en vivo que ha tenido con Sensorama, que se llevó a cabo en el Festival Fobia, la parte visual fue fundamental a lo largo de toda su performance. “A  mí me daría lata ver gente con un computador, un teclado y sin frontman, prefiero estimularme. Si la imagen está sincronizada y tiene que ver con el contenido, se genera algo más tridimensional. Deja de ser plano”.

La causa de su ausencia en los escenarios se debe a que, por distintos factores, a Rafael le es muy difícil presentar su trabajo en vivo, aunque eso no lo determina al momento de componer. Hay que partir por la premisa de que Sensorama 19-81 es un proyecto solista en el que participan muchos instrumentos. Si se propusiera presentar su música de la misma manera en que está registrada, tendría que clonarse varias veces. Ante este hecho imposible, el músico dice haber encontrado una posible solución que aún está perfeccionando. “Después de casi tres años resolví como tocar solo, llegué a la fórmula correcta. Aún no la he probado porque, básicamente, tengo que desmenuzar los temas y reconstruirlos pensando en presentarlos en vivo, con un tinte más electrónico y un toque más estimulante. No necesariamente simplificar, incluso se puede hacer más complejo”.

Con todas estas dificultades incluidas, Rafael sigue fiel al camino que su esencia como músico le dice que siga. La música instrumental no es de corte radial y él lo tiene claro, pero tampoco es a lo que aspira. Lo curioso de este asunto es que, como él mismo afirma, la mayoría de la música que escucha es, precisamente, la que no es instrumental. A pesar de esto, lleva lo bueno de esas estructuras y sus influencias a sus composiciones. “En mis creaciones me doy la libertad de dejarme influenciar por grupos que trabajan harto la parte musical en estudio. La gente no pesca mucho eso y se fijan más en la melodía y la voz, dejan de lado los arreglos. Yo me fijo más en ciertos detalles para llevarlos a la música instrumental. Al final, me da la sensación de que tengo más posibilidades de lograr distintos resultados que haciendo canciones convencionales”.

Rafael tiene en carpeta un tema pensado para varias voces pero, en este caso, éstas se incluirán de manera que la música no acompañe a la voz, sino que todo se acompañe a sí mismo. En sus composiciones utiliza, además de los instrumentos, sonidos que no se encuentran regularmente en canciones. Son audios naturales que procesa y sitúa en determinados contextos para que funcionen como él los propone. Esto incluye ruidos ambientales de la ciudad, sonidos de cigarras, grabaciones de audios tomados desde la televisión o la radio, por poner algunos ejemplos. “Los proceso y los pongo o saco de contexto. No es que los incluya, son parte de todo. Eso es otro motivo por el cual me inclino más hacia la música instrumental. Dentro de lo que hago, esos sonidos pasan a estar en el mismo plano que los instrumentos. De hecho, he hecho canciones a partir de ellos. Por eso no los considero un agregado, si saco la batería o el bajo es lo mismo que sacarle esos audios. Es relevante para lo que quiero transmitir”.

LIBERTAD POR SOBRE TODO


Hay un dato que no muchos conocen sobre este músico y que, al escuchar sus trabajos, tampoco se imaginarían. El año 2006, Rafael se dio un tiempo de sus estudios de música y estuvo algunos meses tocando junto a los desaparecidos Teleradio Donoso. Pero su necesidad de hacer lo que realmente lo llena como músico hizo que abandonara el proyecto. “Nunca me proyecté. Me acuerdo que cuando caché que me iba a salir fue en una tocata en Sala Master. Estábamos en el backstage y llegó Carlos Fonseca, su manager. En ese momento me di cuenta de que la cosa iba medio en serio pero para mí era algo para jugar a ser rockero. De hecho, me acuerdo que hubo unas fotos que nos tuvimos que sacar casi disfrazados. Entonces, opté por dedicarme a un estilo de música que fuera mía y no de otra persona”.

Rafael es titulado en composición y arreglos de la Escuela Moderna de Música. Uno podría pensar que todos los conocimientos que adquirió durante sus años de estudio los aplica al momento de componer para Sensorama. Sin embargo, eso no ocurre, por lo menos no a nivel estructural, ya que no corresponden al formato clásico de una canción. “A veces se me ocurren cosas entre medio y puedo cambiar todo un tema. Por la forma en que trabajo, tengo mayor libertad en cuanto a estructura y duración. Imagina que tengo temas de 13 segundos y otros de 10 minutos. Esa libertad no se la puede dar otra banda que busca lograr algo más radial”.

Si hubiese que definir el sonido de Sensorama, habría que partir diciendo que es música que tiene –por lo menos en lo que conocemos hasta hoy- un toque algo lúgubre y oscuro, que Rafael sabe presentar de manera hermosa, sin caer en clichés ni en lo peyorativos que pueden sonar ambos adjetivos. “Definiría mi música como algo evocativo, trato de que ése sea el resultado. No me propongo hacer algo funcional, en cuanto a que sea para bailar o cantar. Es para escucharlo en la pieza, porque la música que más me gusta es ésa, la que escucho cuando estoy solo”.

El nuevo trabajo que se apronta a sacar, tentativamente este año, contiene ese tinte, pero la producción tendrá una línea mucho más electrónica que los anteriores. De hecho, puedes escuchar uno de sus temas nuevos en su Myspace, titulado ‘El Cliente’. “El común denominador de esta etapa está en los timbres y en el uso de sintetizadores.  Lo que estoy haciendo ahora tiene un color propio”. Hasta ahora, Rafael se ha encargado personalmente de realizar  todo el trabajo que demanda la grabación de su proyecto, su difusión y distribución. Ha aprendido a hacer los llamados ‘trámites’ redactando comunicados, yendo a dejar discos, etcétera. “Lo bueno es que en el futuro, si hay alguien que haga eso por mí, voy a saber si lo está haciendo bien o mal, porque ya tengo esa experiencia. Por el momento lo puedo abarcar”. Lo nuevo de Sensorama 19-81 será descargable de forma gratuita en formato de alta fidelidad, ya que para Rafael es imprescindible que su música se escuche de la mejor manera posible y así presentar un buen producto a quiénes lo escuchen. “Tengo claro que ese formato pesa mucho más, pero si lo voy a mostrar gratis, por ultimo tómense la molestia de dejar bajando los temas un par de horas para escucharlos bien. La gente se está acostumbrando a escuchar música en mala calidad, de partida porque la andan trayendo en el ipod o en un notebook con parlantes enanos.  Tampoco estoy de acuerdo con que te cobren por bajar un mp3 porque la calidad es mala. Yo prefiero tener difusión ahora  a que paguen por bajar mi música. Podría ser que alguien me escuche y surjan más proyectos”.

Sensorama 19-81 se sale del marco de las bandas chilenas que son de corte masivo. Eso, Rafael lo sabe. Le gustan varias bandas chilenas como Perrosky, Miss Garrison, Leo Quinteros y otros. Pero, de ninguna forma se siente parte de esa escena ni de otros movimientos más under o vanguardistas. Sabe que el mercado para lo instrumental es limitado aquí en Chile y que Europa es un escenario donde lograría más cosas, pero no es a lo que aspira. “Me gusta Chile y, puede sonar conformista, pero estoy bien con lo que tengo. Nunca he pensado vivir de Sensorama, para eso tendría que irme al tiro fuera de Chile. Como no es así, no voy a llegar al punto en que me moleste y resentir el proyecto. En ese sentido, no tengo nada que perder. Hasta hace un año atrás, estaba obsesionado con saber lo que me iba a pasar. Después, caché que así nunca iba a vivir el momento y, al pasar los años, me iba a dar cuenta de que estuve esperando y no viviendo”.

En POTQ regalamos cinco copias del álbum de Sensorama 19-81, ‘Retrato de un Desconocido’ (2008), elogiado por la crítica especializada. Para concursar, sólo debes dejar un comentario con tu nombre y mail. Así de fácil.

 

Sensorama 19-81 – Ábaco (Tapiz video clip) from Tapiz Magazine on Vimeo.

 

 

A la sombra del bardo – Sensorama 19-81 from Sensorama 19-81 on Vimeo.

 

En los siguientes links puedes descargar algunos de los trabajos de Sensorama, en calidad CD y Mp3:

1.    Retrato de un desconocido [Calidad CD]

2.    Retrato de un desconocido [Mp3]

 

3.    De Compras / De Noche [Single] [Calidad CD]

4.    De Compras / De Noche [Single] [Mp3]

5.    Vergüenza Soundtrack (2009) [Mp3]

 

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