“Agüita de melisa para los nervios. Cogollo de toronjil para sentirse menos mal, pero ¿qué se toma para el saudade? Alegría que se sufre, pena que se goza. La contradicción del pop y el ruido, la línea o la mancha”, dicen palabras de Julio Saavedra en la presentación de Lance, el segundo disco de Niños del Cerro.

“El folclor para definir el sonido del indie de los barrios de Latinoamérica”, una historia que Chile se niega a dejar morir, en clave de nostalgia. Ya en entrevistas de adelanto, Simón Campusano apelaba a la constante inspiración de Los Jaivas, que se encuentran con Wilco para hacer de este álbum una mezcla autóctona que, eventualmente, se encuentra con la juventud de los músicos y sus referentes más contemporáneos.

Libertad experimental que hace que las nueve canciones que componen la segunda placa salgan de la comodidad del track estructurado para darle espacio al ruido, el piano, las máquinas. Pasajes que terminan por levantar a Lance como un interesante lanzamiento de este lado del mundo, la evolución de la banda que hace tan sólo tres años cautivaba con pasos inexpertos y que hoy, tras tocar hasta el cansancio, cambiar de sello, salir del país  y unirse a Víctor Muñoz en la posición de ingeniero, se cuaja como un todo en sus procesos de creación.

Puedes descargar por tiempo limitado el disco a través de Quemasucabeza y escucharlo en todas las plataformas de streaming. 

Foto por Maya Beyer