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VMA’S 2019: cuatro presentaciones que vale la pena ver

Bárbara Carvacho Publicado el 27 de Agosto de 2019 por

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Al menos para entender en qué está el mainstream actual.

Lo sabemos: son gringos, son teen, no logras entender mucho, está doblado y representa muchas cosas que detestamos sobre la industria. De todas formas, la premiación de la cadena ha dejado increíbles momentos a lo largo de su historia, aunque nos cueste verlo esa misma noche o a la mañana siguiente.

Ayer, los Video Music Award se trasladaron a New Jersey, en un año en el que los clips vuelven a tomar una relevancia en las carreras musicales. Entre miles de millones de visitas a los videos de k-pop, el poder del viral, los formatos verticales, una injustificada Taylor Swift llevándose todo y los discursos de siempre, una serie de shows nos dejaron o.o perplejos o.o frente a la tele, deseando ver pronto a estos números en vivo.

A Missy Elliott le entregaron el premio a la trayectoria y para demostrar por qué lo tiene más que merecido, se mandó un mash-up para guardar en el mp3. Escenario alucinante, un cuerpo de baile digno de sus hits y hasta la mismísima Alyson Stoner.

La primera española en ganar un hombre en la luna. Si bien su elección junto a Ozuna no fue lo mejor que se ha visto en la cadena, se tomó la atribución de cantar en español como si nada. ‘A Ningún Hombre’ para empezar su show, pelos de gallina, unos pasitos de baile que tienen a los gringos vueltos locos y la conquista mainstream de Rosalía en el mercado anglo.

‘Motivation’ para demostrar por qué Normani está en la boca de todos. Reina del entretenimiento, se alza como una excelente demostración de la camada actual de aquellos artistas que MTV ama potenciar año tras año. Otra a la que el baile le queda perfecto. Piruetas, dropmics, y hasta pirotecnia en la versión live de este track que, seguro, sigue pegando un buen rato más.

Lizzo no se aburre de hacerse pruebas de ADN que tiran que es, en un 100%, ESA perra. Un poto inflable gigante moviéndose como gelatina fue sólo el comienzo de una presentación que levantó a toda la arena. La cantante está lejos de haber recién empezado, pero su último disco la tiene como imperdible en listas, fiestas y, claro, premiaciones. En una noche en la que Missy fue la reina, Lizzo fue la perfecta representación de la importancia de tener referentes que abarquen todas las formas y colores posibles. Tomando tequila en el escenario, twerkeando como nadie, Lizzo no pierde ni una nota y se alza como una de las artistas a las que hay que seguirles el paso indiscutiblemente.

 

 

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