Después del cambio de recinto, las entradas en liquidación y los cientos de concursos donde podías asegurarte un lugar en el show, el día en que Foo Fighters se presentaba por segunda vez en nuestro país había llegado. Las 20 mil personas que llegaron a la Pista Atlética del Estadio Nacional -entre ellos muchas familias- fueron parte un espectáculo más que probado, donde Grohl y compañía no dejaron nada al azar, apegándose fielmente a su libreto.

La jornada comenzó de la mano de Los Mox! quienes saltaron al escenario con una extraña puntualidad, una poco vista en nuestros escenarios. El constante rotar de sus canciones en las radios a finales de los 90’s y principios del 2000, les ha servido como provechosa cuenta de ahorros. Sin material nuevo y apelando al ideario popular, si tuviéramos que llamarlo (valientemente) de alguna forma, intentaron encender los ánimos de los asistentes, los cuales les respondieron con una tibia recepción. Ni sus particulares hits ni los covers lograron calar en la multitud que esperaba impaciente el plato principal.

Bajo otra arista, Kaiser Chiefs hizo totalmente lo contrario y cumplieron el objetivo que un animoso Ricky Wilson (voz) propuso desde un principio: “nosotros estamos aquí para animarlos”. Con un energético y participativo show, la banda inglesa hizo un recorrido por su más reciente producción Education, Education, Education & War (2014) con canciones como ‘Ruffians on Parade’, ‘Coming Home’, ‘Cannons’ y ‘Misery Company’, las cuales lograron mezclar de manera perfecta con sus éxitos. Así desfilaron ‘Never Miss a Beat’, ‘Ruby’ y ‘I Predict a Riot’, marcando el punto alto junto al cover de ‘Pinball Wizard’, de sus compatriotas The Who. Casi 50 minutos de impecable puesta en escena, donde la participación con el público estuvo constantemente presente. Gran acierto por parte de los norteamericanos incluirlos en esta gira sudamericana.

Con Sonic Highways (2014) bajo el brazo y una serie-documental que cuenta su experiencia de grabación a lo largo de varias ciudades estadounidenses, Foo Fighters llegaba en – quizás – el momento más importante dentro de su carrera. La sobreexposición del frontman en los últimos años le ha sumado un sin número de detractores. Eso junto al no cumplimientos de las expectativas que generó su último lanzamiento, quedando a la sombra del completo Wasting Light (2011), y el fiasco que de alguna manera significó el traslado desde el Estadio Nacional hacía la Pista Atlética, triangulaban para que el oriundo de Ohio llegara a tapar bocas. Y así fue.

El show comenzó puntual a las 21:15 de la noche con un Dave Grohl aprovechando la extensa pasarela que se encontraba al medio del escenario. ‘This Is A Call’ fue la primera en sonar, logrando una inmediata respuesta por parte de la audiencia. Se evidenciaron problemas en el sonido de la voz principal, la cual se seguiría perdiendo por pasajes del show. Sin pensarlo demasiado, siguieron con dos de sus grandes éxitos: ‘Learn To Fly’ y ‘Breakout’, la cual aprovecharon de dedicar a sus fanáticos más antiguos. Desde un inicio la relación de Dave con el público se hizo sentir. Los presentes cantaron “cumpleaños feliz” al unísono, mientras el vocalista daba muestras de falsa modestia y agradecimiento.

‘Arlandria’ y ‘The Pretender’ evidenciarían que Taylor Hawkins -baterista- se ha transformado en el gran partner de Grohl dentro de la banda. En cada solo que emprendía, Taylor lo acompañaba con redobles y una complicidad única. Para todos los que han visto ya con anterioridad a Foo Fighters, saben del tiempo que se toma Dave para comunicarse con los fans. Moleste o no, el carisma que posee Grohl hace más de la mitad de  la presentación. Y es ahí donde gana, haciendo el truque perfecto de cercanía (por maqueteada que parezca) por fidelidad. ‘My Hero’ fue el primer gran coro de la noche, para luego dar paso a ‘I’ll Stick Around’, joya de su producción homónima lanzada el año 95′.

De su nuevo disco, el cual los trajo a Chile, no pasaron más de tres canciones (‘In The Clear’, ‘Congregation’ y ‘Outside’), dato no menor para una gira promocional. Fueron tímidamente recibidas, asumiendo que con el pasar de los meses su popularidad irá en ascenso. Luego de presentar a la banda, donde se dieron tiempo para tocar pequeñas partes de ‘Another One Bites The Dust’, ‘Blackbird’ y ‘Stairway To Heaven’, Grohl deja al mando a Hawkins para interpretar ‘Cold Day In The Sun’. El folcklorico “Olé olé  olé Chile Chile” apareció de manera espontánea, siendo seguida por la banda. Una lenta versión de ‘Big Me’ se pegaría a la enérgica ‘Monkey Wrench’, la cual se extendió por varios minutos y donde Dave se adueñó una vez más de la larga pasarela.

‘Walk’ se alzó como himno por entre las gargantas para luego dar paso a Grohl en solitario con su guitarra acústica, donde tocaría ‘Skin And Bones’ y ‘Wheels’. Comenzaba la emotiva ‘Time Like These’ y Dave sacó un as de la manga: cuando aún no terminaba el tema, una plataforma giratoria ascendió desde la mitad de la pasarela con el resto de la banda, cambiando bruscamente el formato a eléctrico. Todos sorprendidos y Grohl se anotaba otra victoria personal. Esa intervención sirvió para dar paso al segmento de covers, donde el mismo líder confesó que era una de las cosas que más disfrutaba hacer. Así pasaron hits como ‘School’s Out’ de Alice Cooper, ‘Ain’t Talking ’bout Love’ de Van Halen, ‘Miss You’ de The Rolling Stones, ‘Stiff Competition’ de Chip Trick (donde Dave Grohl volvió a su antiguo oficio de baterista) y ‘Under Pressure’ de los legendarios Queen.

La noche comenzaba a fraguarse y las sonrisas no desaparecían del rostro de los presentes. La energía fluía de manera natural, haciendo del final algo único. ‘All My Life’, ‘These Days’ y ‘Best of You’ elevaban la adrenalina a tope y comenzaban a despedir lo que se perfila como uno de los grandes números del primer semestre. ‘Everlong’ ha sido siempre el broche de oro para las presentaciones de los de Seattle, entendiéndolo así por ambas partes.

El “factor Grohl” puede ser muchas veces molesto, pagando de esa manera el precio de mantenerse activo. ¿Qué más se le puede pedir a un músico que toda su vida buscó crear una banda para ser la estrella? Es más, el hecho de tener a músicos como Chris Shifflet y Pat Smear relegados a un segundo plano dice mucho de sus intenciones.  Por fin lo logró, disfruta de ese éxito celebrando su cumpleaños con grandes leyendas del rock y de paso es fiel a su esencia. Por lo demás, mayores críticas musicales no se le pueden hacer: el tipo sí que sabe hacer canciones para que todos la puedan corear. Para los más entendidos es un pecado, para la industria y el común de los mortales, un provechoso regalo.

Las próximas paradas de Foo Fighters en Sudamérica serán el próximo 21-23-25 y 28 en Brasil, para luego terminar el 31 en Colombia.

Setlist:

1.- This Is a Call
2.- Learn to Fly
3.- Breakout
4.- Arlandria
5.- The Pretender
6.- My Hero
7.- I’ll Stick Around
8.- In the Clear
9.- Cold Day in the Sun
10.- Big Me
11.-Monkey Wrench
12.- Congregation
13.- Walk
14.- Skin and Bones
15.- Wheels
16.- Times Like These
17.- School’s Out (cover de Alice Cooper)<
18.- Ain’t Talkin’ ’bout Love (cover de Van Halen)
19.- Miss You (cover de The Rolling Stones)
20.- Stiff Competition (cover de Cheap Trick)
21.-Under Pressure (cover de Queen & David Bowie)
22.- All My Life
23.- These Days
24.- Outside
25.- Best of You
26.- Everlong