Now Reading
Kings of Leon – Come Around Sundown [RCA, 2010]

Kings of Leon – Come Around Sundown [RCA, 2010]


Este 19 de Octubre sale a la venta “Come Around Sundown”, el quinto disco de Kings of Leon, después de su mega exitosísimo “Only by the Night” (2008). Grande el desafío para la familia Followill considerando el precedente que sentó su predecesor en cuanto a éxito. Y que quede claro, porque en cuanto a música soy de los que discrepa profundamente con sus últimas producciones.

El disco comienza lento con ‘The End’, muy al estilo ‘Closer’ o ‘Knocked Up’, una introducción oscura y reverberante; quizás, lo mejor del disco. Luego viene la gospel ‘Radioactive’ (primer single) y la rítmica ‘Pyro’, que realmente promete y me hace pensar que terminaré con un buen sabor después de los 47 minutos que dura esta producción. Pero no. ‘Mary’ y ‘The Face’ no son más que planas y somnolientas canciones que hace unos años habrían pasado muy bien por lados b o c de grandes tracks como ‘Milk’ o ‘Trani’. ‘The Immortal’, en cierta manera, rememora los sonidos del “Because of the Times”, álbum en que comenzaron a adoptar ese nuevo sonido que terminó por darles toda la fama y gloria que hoy gozan. Pero aun así, no suena mejor que esas viejas canciones. Lo mismo sucede con ‘Back Down South’, que -sin ser mala- sólo se me hace una deslavada copia de ‘Fans’.

‘Beach Side’ y ‘Birthday’ son el distintivo de este disco. Playeras, relajadas. Entre una banda sonora de Barry White y un elepé de CSN de mediados de los 70. ‘No money’ es la única canción que recuerda a KOL de antaño (y es lamentable que esté tan aislada y cerca del somnoliento final de ‘Mi Amigo’ y ‘Pickup Truck’, dos temas prescindibles). Grabada en Nueva York, producto del aburrimiento de los Followill luego de intentar tomarse un año sabático después de las giras, las mujeres y la agringada concepción de la fama.

“Come Around Sundown” es un disco mediocre, pensando en la discografía de Kings of Leon. Que no ostenta de perfecciones, pero al menos de sus primeras placas brotan himnos que se vuelven inolvidables sin mayor aspaviento, como ‘California Waiting’, ‘Charmer’ o ‘King of the Rodeo’. Una buena costumbre que hoy parece olvidada. Post-Rock, rock sureño; póngale el nombre que quiera, pero lo que no puede quedar atrás es el concepto de pop, ese que absorbe y transforma. Atrofia.

Algunos nos hemos quebrado la cabeza pensando el motivo del renombre mundial de Kings of Leon a partir de su “Only by the Night”. Yo incluso he ido más allá y me he preguntado el por qué del éxito de lánguidas canciones como ‘Use Somebody’ y ‘Sex on Fire’, un refrito de ‘Dakota’ (Stereophonics). Me cuestionó también el que, cuando su música era por decir lo menos más original, los menospreciaban y comparaban con The Strokes. Al leer a Caleb Followill, que dijo a la Rolling Stone “everyone talks about indie this and indie that, but would you really want to be one of those indie bands that makes two albums and disappears? That’s just sad,” solo me hace recordar las palabras del viejo Neil Young sobre lo trascendente de no desvanecerse lentamente. Sólo acabarse.

Para Caleb y Kings of Leon: una larga y gloriosa carrera es para una gran y gloriosa banda. Así como vamos, con más que ofrecer a MTV que al oído humano, no estaría mal pensar en colgar los botines.