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El 2008 está a la vuelta de la esquina: 10 discos que cumplen 10 años

Bárbara Carvacho Publicado el 12 de Febrero de 2018 por

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Ya pasaron diez años. Toda una década. Aquí van diez álbumes que significaron algo durante su estreno, y que lograron convertirse en relevantes para todos los días que vinieron después. Una mirada al pasado para ver en qué estado estaba la música por esos días de María Música y sus jarrones de agua, y por qué no, para sentirte un poco más viejo también. La lista es larga, y podría ser eterna, pero ha sido curada con la intención de destacar a aquellos que se atrevieron, dejaron huella en nosotros, y/o lograron pegar tanto que aún suenan en las selecciones de las plataformas de reproducción digital. Eventualmente, podemos tener una segunda parte. El 2008 fue un buen año.

David Byrne & Brian Eno – Everything That Happens Will Happen Today

Una de las mejores colaboraciones del último tiempo. David siendo peculiarmente adorable con sus vocales y líricas, mientras que Eno rescata sus raíces. Sin mucha pretensión, este disco, que fusiona a uno de los genios de la producción con el líder de Talking Heads, logra un disfrute digno de los nombres presentados. Cada escucha lo convierte en un mejor trabajo. Es disfrutable y modesto, y cada músico tiene el espacio suficiente para demostrar por qué, después de tanta vigencia, pueden llegar a lanzar material sin rotulación espacial aparente. No vamos a ponernos a comparar este trabajo en dupla con el que hizo Byrne junto a Annie Clark, otro placer en otros niveles y en otros años, pero sin duda es una de las mejores pasadas colaborativas del cantante. Y bueno, para que hablar de Brian, siempre en punto, retomando la conversación con un amigo, como si los ochentas nunca se hubiesen ido.

Flying Lotus – Los Angeles

El segundo disco. Hablemos de hip hop, de experimentar, de downtempo y de música para bailar inteligente. En tiempos de sonidos urbanos bajo la etiqueta indie, Steven Ellison se llevó todas las flores. Los Angeles es el disco en el que Flying Lotus pulió su viaje, limpió texturas y aprovechó la tecnología al máximo para retratar como corresponde tanto el dolor como el placer de la experiencia. Los innovadores sonidos se pierden en el amplio aire mientras se transforman en esenciales para el futuro, tanto de la música como de su carrera. Complejo, creativo, perceptivo, arriesgado. El álbum que lo transformó en el master de su escena. Un exquisito de la electrónica en manos de un productor y artista que grita J Dilla y Madlib en cada paso. Un viaje seguro de 17 tracks que no dejan escapatoria para el fenómeno FlyLo.

Titus Andronicus – The Airing of Grievances

Cuando el punk se junta con el lo-fi y el shoegaze sale algo así como Titus Andronicus, banda americana que durante el 2008 presentaba su debut bajo el nombre de The Airing of Grievances. La entrega es todo y nada, como la vida misma. La tragedia y el goce de estar vivo, la tragedia y el goce de morir, todo en nuestro mundo, ese oscuro mundo que la banda logra plasmar sin ser la típica agrupación ruidosa digna de olvidar. Si hay alguien que merece más créditos de los recibidos en los últimos diez años, es Patrick Stickles, chiquillo que logra escupir cómo todo está mal pero termina por hacerlo sonar con una potencia que te hace creer que, realmente, todo está bien. Para muchos, la patada en la cara que necesitaba ese ya aletargado indierock. Inteligente, muy clever para pertenecer a la cuneta y muy sucio para llegar a Billboard. Sin duda The Airing of Grievances es un respiro entre el emo perdido y el indie pasivo. Los gritos perfectos que diez años después siguen peleando por su reconocimiento.

Vivian Girls – Vivian Girls

En tiempos de hype inexplicable, Cassie Ramone, Katy Goodman y Frankie Rose agotaron su debut en diez días con mucho más mérito que sus contemporáneos. El trío de artistas logró conquistar a los críticos y a la exquisita base underground de Nueva York, que no demoró en elevar a la banda a categoría de los imperdibles de hace una década atrás. No disfrutar del homónimo es, simplemente, ser un río de prejuicios, porque los diez tracks que trae el disco logran reproducir complejas ideas y emociones con una pasada simple de sonidos. Es una cachetada de fuerza, de ganas de gritar con euforia lo que quieres hacer y cómo lo quieres hacer. Con tantas ganas que aún siguen retumbando en el cielo del garage con tracks increíbles como ‘Tell the World’.

Hercules and Love Affair – Hercules and Love Affair

El 2008 fue un buen año para el disco-dancing con representantes como Cut Copy con In Ghost Colours, y Hot Chip con el eterno Made in the Dark. Pero si hay un disco nocturno que logró obviar los rankings y seguir sonando diez años después, es el debut de Hercules and Love Affair. Esta entrega es una postal de la emoción humana de principio a fin, sin dejar de lado ningún posible estado nacido en la pista de baile. Estimula la oreja tanto como ese pie que se mueve lo quieras o no. Pegajoso, sabroso, la fiesta con nombre y apellido en un álbum que brilla aún más que la misma carrera de Andy Butler. Canciones impecables, secuencias soñadas, una producción que vive por la calidad sin olvidar la melancolía y la generosidad que nace en el ritual de la fiesta. Sin duda, una de las pasadas más originales y refrescantes de la electrónica con guiños al pasado disco de Estados Unidos, que hasta el día de hoy sigue regresando con ‘Blind’ o ‘Iris’: a esta altura, sandías caladas imperdibles para cualquier matrimonio, cumpleaños o festival al aire libre.

Vampire Weekend – Vampire Weekend

Otro debut. Uno que llegó a la lista de los mejores de la década de la Rolling Stone. Vampire Weekend es diversión y pluralidad, y en el homónimo no tardamos más de un par de minutos para entender por qué Vampire Weekend aún es una banda que puede sostenerse gracias a este exquisito disco. Indie, pop, un poco de funk, y mucha diversión en Vampire Weekend, que en cuanto termina te deja con ganas de volver a darle play para repasar los estados que dejan canciones como ‘Oxford Comma’, ‘A-Punk’ o ‘I Stand Corrected’. Es fresco, pero de verdad, porque aún hoy, diez años después, deja con esa sensación de novedad. Juguetón y lleno de emociones, de momentos cálidos nacidos de buenas ideas. Ideal para el verano, para el invierno, para la tristeza y el goce.

Jirafa Ardiendo – Pulmonía

Trombón, theremin, trompeta, sitar, chin-chin, Javiera Parra, Felipe Cadenasso, Manuel García y hasta Claudio Narea, tiene Pulmonía, el disco de Jirafa Anónima que deslumbró durante el 2008. Tras una larga pausa en la historia de estos serenenses ganadores de concursos de televisión y teloneos a trasandinos como Juana La Loca y Babasónicos, llega el vistoso álbum de una hora exacta de duración que demuestra el amplio abanico sonoro que los músicos tenían en el bolsillo. Giras por Europa y el cierre de un ciclo de duración de una década, fue lo que dejó este trabajo que aún tiene a sus seguidores pegados con temas como ‘La Tierra es Plana’, ‘Frágil’ y ‘Sólo Para Desentendidos’. Un ya clásico nacional, a manos de una banda que se ganó su espacio a punta de talento y espíritu busquilla. La eterna pulmonía de Jirafa Ardiendo.

Fleet Foxes – Fleet Foxes

“Un hito en la historia de la música americana”, dice The Guardian sobre el debut de Fleet Foxes. Un clásico automático. No es fácil encontrar un disco redondo, de esos que te tienen con cara de aprobación track tras track. Eso pasa con este. Para muchos una obra maestra llena de piezas increíbles por sí solas, que en conjunto logran introducir a la agrupación y dejarla para siempre plasmada en tu cabeza. Calidad y armonía difícil de encontrar, pero que los músicos presentan en cada una de las canciones que conforman la entrega. El comienzo de un camino brillante, que parte con una base bien pavimentada para seguir a paso seguro. Un poquito de folk, un poco de pop más playero, también rock clásico y hasta el country americano de los años pasados y dorados. Un disco que sorprende al veinteañero, a los padres de éste y hasta a los mayores: todos hipnotizados por igual con esta gama sonora que, con diez años bajo el puente, ya puede ser catalogado como un clásico indiscutible.

Teleradio Donoso – Bailar y Llorar

Diez canciones producidas por Alex Anwandter, quien hoy mira el pop desde las alturas. El último disco de los chilenos pasó a la historia del sonido bailable con canciones como ‘Amar en el Campo’, ‘Sed de Mal’ y la que le da el nombre al segundo trabajo de la desintegrada banda. Baile y llanto, juntos y revueltos en esta entrega que deja a ambas acciones con la misma validez, y que logra combinar la desesperanza con la necesidad de expresión corporal como si nada. Un imperdible de nuestra historia reciente que sirve para entender los primeros pasos en pañales de Anwandter, y el por qué del género en nuestro país. A veces sólo nos queda bailar, y la agrupación que terminó antes de lo que muchos esperábamos, plantó la bandera de la lucha bailable en este álbum difícil de obviar.

Beach House – Devotion

Los segundos discos son complicados. Los artistas se enfrentan a un montón de prejuicios, a la disyuntiva de seguir el camino que les trajo buenas frutas o a cambiarlo rotundamente para poder prender más que con la primera placa. El 26 de febrero del 2008, Beach House lanzó Devotion, sucesor al homónimo del 2006. 11 canciones que terminaron por convencer a los más duros: el dúo americano de pop soñador no fue un tiro al aire con suerte; más bien fueron el riesgo entre Mazzy Star y Slowdive, con toda esa vibra fúnebre que, a veces, acompaña al amor. Una de las guitarras más expresivas que le hemos escuchado a Alex Scally y los apurados teclados de Legrand que transforman todo lo que canta en devoción. Encantador, como si se trataran de baladas de tiempos pasados. Podemos apostar que ‘Heart of Chambers’ sigue acompañando a muchos, porque diez años, al final, no son tanto.

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