Felipe Berríos lleva diez años haciendo música bajo el nombre Bronko Yotte. A fines del año pasado editó Gala, su quinto disco, y acaba de sumarse al catálogo del resucitado sello Cazador. El próximo sábado toca en el Street Fest y acá habla de su música, de sus colaboraciones, de sus influencias y del amor que siente por su perra.

1. ¿Quién es Gala y por qué titulaste el disco con su nombre?

Gala es mi perrita. Al nombrarla hablo del amor que siento por los míos y el reconocimiento de que, si tenemos una vida tranquila, con momentos buenos, es porque hemos trabajado para tener eso. En un segundo significado, se le llama “gala” a un cierto tipo de ceremonia donde se celebra un gran éxito, como el que muchos queríamos tener cuando empezamos a hacer música. Soñábamos con que un cazatalentos nos iba a descubrir y así nos íbamos a consagrar. Pero ya no es eso en lo que se basa el éxito para la mayoría de los músicos independientes, sino más en la perseverancia de años y en la reflexión sobre el propio trabajo.

2. ¿Qué programa de TV es el que sampleas en el disco?

Se llamaba “En familia”, un misceláneo de Televisión Nacional que daban a fines de los ochenta, conducido por Paulina Nin y Hernán Pereira. Mi sampleo es de un episodio en el que invitaron a la familia de mi papá, los Berríos Medel, para rememorar un triunfo televisivo que habían tenido en 1975. Esto fue en un programa de talentos del trece, “Fa-Mi-La”, que era una competencia de familias cantantes, donde los Berríos Medel se llevaron el primer premio.

Al set de “En familia” nos llevaron a todos. Yo estaba fascinado con la idea de aparecer en la tele y caer bien, porque quería que me consideran para el elenco infantil de “Cachureos”, y por eso me hacía el simpático con las respuestas.

3. En Gala hay invitados que vienen del rap (Camileazy, Jonas Sanche, Mantoi, Jamez Manuel, etc.) y otros que vienen de otros estilos (Cristóbal Briceño, Gepe, Matías Cena, Felicia Morales). ¿Qué buscabas con esa variedad de invitados?

Me gusta la variedad de voces en algunos discos. Aquí se daba esa posibilidad y la quise aprovechar. En todo caso, pretendo desentenderme de esa diferenciación entre los que son raperos y los que no. Siento que eso es arbitrario, auto impuesto. Al final, todos mis invitados son gente que hace música, y eso es lo que tienen en común.

Lo que sí puedo conceder es que cuando empecé como solista hace diez años, yo quería hacer rap pero con un espíritu indie. O sea, rescatar una percepción individual, más que de pandilla. La idea de que la canción es un trabajo como de artesano, que podemos hablar no sólo de la calle, sino también de la casa. Yo me imaginaba cantando en espacios bonitos, apacibles, amistosos, los que parecían reservados para el llamado nuevo pop. Y con esas nociones partí.

4. Tu primer EP, Piensa en mí cuando duermas, está cumpliendo 10 años, ¿qué balance haces de esta década haciendo música?

Si miro esta década pasada desde ahora, lógicamente se ha pasado volando. Pero en un sentido estricto, no ha sido poco, ha requerido paciencia y convicción. He conocido amigos, he ido definiendo cómo me gusta trabajar, he entendido más cómo es la música en Chile. He dado jugo a veces, pero en general han prevalecido las ideas buenas. Y por algunos años valoré más la música precisamente por no poder hacerla, cuando estuve trabajando como profe a tiempo completo.

5. Relacionado con lo anterior: luego de 10 años sacando discos, ¿qué es lo que más te motiva a continuar?

La inercia especial que tenemos ahora, que no habíamos tenido nunca. Me motiva lo bien que lo estamos pasando cuando tocamos en vivo. La vibra está increíble con el público.

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6. ¿Cuál es el escenario soñado para un concierto de Bronko Yotte?

Uno que todavía no existe. Me imagino un festival masivo con pura música chilena y organizado impecablemente. Y que el festival gire con todos sus artistas por todo el país. Aunque lo hicieran una pura vez. La otra es hacer eso mismo pero con artistas latinoamericanos, y que el festival gire con todo el cartel por todo el continente.

7. ¿Con qué músico, chileno o extranjero, te gustaría colaborar y no lo has hecho?

Con James Blake. Y en Chile con distintas personas, pero prefiero que queden en reserva para que esas colaboraciones resulten.

8. Nombra cinco discos que te hayan influenciado.

Fantastic, Vol 1, de Slum Village; Blur, de Blur; Beats, Rhymes and Life, de A Tribe Called Quest; Illmatic, de Nas; y Helplessness Blues, de Fleet Foxes. Estos son los discos que se me ocurren ahora, medio a la rápida. Todos me han influenciado de maneras distintas.

9. ¿Qué significó para ti la muerte de Phife Dawg?

Una pena grande, por su influencia y porque era joven todavía. Igual debe haber sido súper desgastante vivir con su diabetes tantos años, no sabía que el hombre estaba tan carreteado por la enfermedad. Es penca resignarse a nunca haber visto en vivo a los Tribe en su formación original. Yo tenía mucha esperanza en que eso pasara algún día.

10. ¿Cuál es el mejor concierto al que has asistido? ¿Por qué?

Es difícil elegir uno, pero por ahora me quedo con el de Rage Against the Machine en Melbourne, en el festival Big Day Out, en enero de 2008. Fue sumamente emocionante, muchísimo más de lo que esperaba: la banda había empezado a tocar de nuevo hacía poco, y soltaron una energía indescriptible. Lo más bacán fue ir a ese show con mis tres hermanos que viven allá, no los había visto hacía tiempo antes de ese viaje. Más encima, me regalaron la entrada.

Fotos* Rosario Oddó