“No estudian, no trabajan y casi no tienen vínculos con su familia”, esa es una cita textual de la nota que emitió el noticiero central de Canal 13, en relación al punk y a los jóvenes. No, no estás leyendo una cita del Mercurio en los años ochenta. Es de la noche del 20 de abril del 2015.

Desde el jueves 16 de este mes sólo sentimos tristeza y angustia, pero se une también la rabia por la desinformación ignorante y llena de prejuicios que se ha estado publicando a través de los medios de comunicación tradicionales. Frases como la que inicia este texto, sólo incitarán a la discriminación y a los malos tratos sin ninguna justificación y ese es un país en el que ninguno de nosotros quiere vivir, espero.

Cuando tenía trece años empecé a ir a tocatas. Las primeras fueron de aggro metal, punk y hardcore. Me encantaba pasar cada sábado en la tarde conociendo bandas y personas nuevas. Lo que más rescato de esa época, además de enseñarme qué es lo que era ver música en vivo, es la forma en la que se relacionaba la gente. No habían avalanchas, se entraba por monedas. Se formaban grupos, se juntaba plata y se pedía entrar con una rebaja, en el caso de no juntar todo lo necesario para pagar el total. También, muchas veces vi a jovencitos mayores que yo costear la entrada para un jovencito de mi edad.

Si había que cuidar un puesto de discos y chapitas porque el encargado tenía que salir, se cuidaba entre todos o con algún amigo. Si había que prestar guitarras, cables o baterías para tocar, se prestaba, porque lo importante era tocar y hacerlo entre amigos.

No voy a decir que nunca vi una pelea o gente sangrando de la nariz porque en un mosh le llegó un combo, eso sería mentir. Pero en mi experiencia, siempre vi compañerismo, solidaridad y generosidad con el que estaba al lado, simplemente por el hecho de estar ahí. Ese es el punk y el hardcore que muchos conocimos en nuestra adolescencia, ese es el que nos maravilló y con el que nos vamos a quedar toda la vida. Ese es el punk que existe y que está por sobre cualquier persona que piense en sí mismo antes que el resto. Ese es el que está por encima de cualquiera que no le importe hacer daño a sus compañeros para conseguir algo. Eso no es punk. Es sólo una persona egoísta y los medios de comunicación actualmente, no están logrando ver esa diferencia.

Esperamos que el periodismo se de cuenta del daño que está haciendo. Esto no es justo. Mientras eso sucede, queremos contarles que muchas personas se están organizando para ayudar a las familias de los heridos y fallecidos de la tragedia del 16 de abril. Se van a realizar tocatas y eventos en diferentes lugares de Chile y les dejamos el listado a continuación, acompañado de un texto muy claro escrito en el muro de Confesional. Esperamos que todos puedan contribuir.

“No se puede repetir lo que ocurrió el 16 de Abril, quemamos los puentes con cualquier persona que ponga el dinero por encima de la vida de gente que supuestamente está del mismo lado de la trinchera. Esas personas no van a entender jamás, se movieron desde siempre en las dinámicas de la matonería. Tampoco podemos obviar la actitud egoísta en la que literalmente el individuo puso sus pies encima de otro… Pero sabemos bien la carga política de cada accionar y reconocemos en cada uno de los afectados nuestro propio rostro. Ese reconocimiento trae consigo un quiebre, un antes y un después en nuestras formas de vida.

De la increible energía desinteresada que nos mueve nacen acciones que conmueven… Nosotros estamos aquí, con nuestras voces y nuestras manos, nuestros instrumentos, estamos aquí para organizarnos y dividirnos el trabajo, sabemos muy bien cuanto cuesta hacer una tocata, como sabemos también que esto nunca ha sido una forma de ganar dinero”.

24 de abril – Cerro Navia (actividad libre de alcohol)

26 de abril – El Galpón (Estación Central)

3 de mayo – El Galpón (Estación Central)

25 de abril – Lota

26 de abril – Temuco

23 de mayo – San Antonio

(La foto de la portada es del momento en que Ninjas Mutantes Adolescentes estaban tocando en Jet Dancing Kids vol. 2, una tocata maravillosa que se hizo en El Galpón, en diciembre del 2014. En este lugar se hace un proyecto increíble, para niños, adultos y jóvenes, que todo el mundo debería conocer).