Con poco más de dos años el proyecto de Martina Lluvias ya está dando sus primero frutos. Es unas de las cartas de la segunda generación del revivido Sello Cazador, y se ha vuelto una habitué en tocatas a lo largo de Santiago junto a su banda. Con un estilo melancólico y meloso, coronado por su dulce voz, Martina ha tomado las riendas de una carrera con un futuro prometedor.

Los amigos, los valores inculcados por los padres y el mundo laboral son la columna que traza Martina en sus diez discos fundamentales, que pasamos a revisar a continuación:

David Bowie – Let’s Dance (1983)

Desafortunadamente, no ahondé en Bowie desde chica, pese a que mi mamá igual lo escuchaba. La verdad es que hace unos cuatro años atrás con suerte conocía ‘Heroes’ y ‘Space Oddity’ (era como el clásico “creo que la cacho”). Cuando ya fui creciendo me empezó a llamar mucho la atención este hombrecillo por lo rupturista, por lo capo y por todo lo que representaba e imponía. Con Bowie pienso que aprendí que es bueno presentarse como uno mismo, porque puede salir bien. A él le salió bacán.

El Let’s Dance lo conocí en un trabajo donde vendía vinilos, y me daba lo mismo si me veían bailar porque es inevitable. Esta etapa es bacán, y me encanta que hubiese muchos Bowies en un Bowie.

https://www.youtube.com/watch?v=3qcAfphA2Wc

Sonic Youth – Rathed Ripped (2006)

Sonic Youth es una banda que también me costó digerir. Había muchas cosas que no entendía, como ese sonido que sacaban de las entrañas de repente. No me duró mucho porque empecé a entender la parada que tenían, vi videos de sus shows y después quería ser ellos alguna vez en la vida.

El Rather Ripped es un disco que creo es muy bacán para comenzar a escuchar a los Sonic Youth, es de esos discos que son una montaña rusa. Un muy amigo me lo mostró por eso mismo, me dijo que tenía todo lo necesario para salir a pasear solo y tenerlo de fondo.

https://www.youtube.com/watch?v=rLamvLinfl4

Joao Gilberto – Amoroso (1977)

La voz de este hombre me hace sentir en la playa, y viviendo en Santiago creo que es algo bacán. El portugués es un idioma que en algún momento de mi vida aprenderé, porque qué lindo suena cuando lo cantan estos tipos. Estuve mucho tiempo buscando música suavecita en este idioma, y creo que fue porque me pegué con este disco maravilloso.

También conocí este disco en mi trabajo de los vinilos y no se lo quise vender a nadie que no supiera quién era Joao (por darme color, mucho color). Al final mi jefe se lo vendió al mejor postor sin importar nada.

Ojalá lo esté disfrutando porque es precioso.

The Cure – Desintegration (1989)

Mi mamá igual escuchaba The Cure, y pese a que mi amor por ellos está disperso en más discos que en el Desintegration, este fue el primero que escuché (yo y quizás ocho mil personas más). Con The Cure volví a querer escuchar música luego de un periodo pre adolescente, que ni siquiera recuerdo, donde no escuchaba música.

Una vez un profe de música me dijo que me sacara ‘Just Like Heaven’ para una tarea, entonces volví a escuchar The Cure, volví a tocar guitarra, volví a cantar, me bajé Ares y no volví a tener un computador liviano jamás. Larga vida a estos humanos bonitos.

Elliott Smith – Either/Or (1997)

Este disco me revuelve las entrañas. Es precioso y melancólico. Lo conocí con gente muy bonita y fue parte de una etapa muy bacán de mi vida. Con este disco (y Elliott Smith en general) volví a escribir canciones, y me entusiasmé con todo eso de comunicar lo que sentía, eso de la guitarra piolita y las letras demoledoras.

Elliott te quiero mucho.

Pedro Aznar y Charly García – Tango 4 (1991)

Mi mamá ama a Pedro Aznar y tenía este disco en la casa. Ella lo ponía siempre y desde chica le tuve mucho respeto porque me sorprendía mucho lo gráfico que era. Siempre he pensado que esos dos tipos son unos genios y siento que este disco los deja en evidencia.

The Used – In Love and Death (2004)

The Used es una banda que escuchaba en la media, la encontraba extremadamente buena y lo sigo pensando (cosa que no me pasa con todas las bandas que escuchaba en ese tiempo). Creo que me sé todas las canciones de estos tipos y se me revuelve la guata cuando los escucho. Tocan demasiado bien y la voz de Berth, incluso si grita y hace todos esos ruidos, pienso que es muy dulce.

En el camino he conocido gente que cuando más chicos igual los escucharon, y es bacán como eso nos puede unir. Light With a Sharpened Edge y Lunacy Fringe son terrible bacanes. Los demás discos igual.

¡DEJÉMONOS CRECER LA MECHITA EMO POR FAVOR!

V.A. – Roots of Chicha – Psychedelic Cumbias From Perú (2011)

Yo sé que es un compilado, pero creo que no importa. El Roots of Chicha es un disco que CREO todos deberíamos escuchar camino a los lugares en los que no queremos estar. Yo llego feliz a la pega cuando voy en el Metro escuchando ‘El Milagro Verde’. Y eso, me gusta pensar que muchas de las canciones son de finales de los sesenta y que se vacilaban mucho. Además, estos tipos eran terrible secos. Me vuelan la cabeza ambos discos (hay un 1 y un 2) ¡Qué vuelvan las cumbias!

Yo La Tengo – Electr-o-Pura (1995)

Ya. Yo La Tengo es probablemente mi banda favorita y emblema de este periodo de mi vida. Tienen muchos discos y no fue fácil digerirlos todos, pero creo que ahí uno le va tomando el gustito a la banda y lo que son. Con estos tipos me empezaron las ganas de tocar con más personas, armar una banda y tratar de que las emociones se me entiendan como a ellos. Difícil. Con ellos aprendí a fijarme en como los detalles de los arreglos dicen más que las letras, o como las letras sencillas llegan igual que algo más denso y profundo.

Con ellos descubrí un nuevo nivel de felicidad al andar en micro y escuchar música. (Yo creo que todos los discos son muy buenos, el Summer Sun y el Painful son preciosos, el Electr-o-Pura sólo es el que más me encanta ahora).

The Velvet Underground – The Velvet Underground & Nico (1967)

Cuando escucho este disco me da mucha nostalgia porque me hace recordar amigos que no he visto hace tiempo. Me encanta el desorden y el ruido de algunas canciones y a la vez la dulzura que tienen otras, todas metidas en un mismo disco. Me encanta que se peguen tanto a veces. Me encantan las voces. Me encantan las letras y todo el contexto social que había detrás de ellos.

Con mis amigos quisimos ser los Velvet alguna vez, nos sacábamos sus temas y los tocábamos en un bar en Conce. Fue el soundtrack de muchas cosas bacanes.

https://www.youtube.com/watch?v=aVrTORySXjU

Foto * Jorge López C. – Solo Artistas Chilenos