El domingo pasado en la noche, mi feed de Facebook y Twitter confirmaban lo que por supuesto hace mucho tiempo ya sé. Las fotos de los paseos en grupo de veinte personas en la playa, han cambiado por fotos de guaguas, gatos que son tratados como hijos (acá, culpable) y -por la fecha- ataques de pánico frente al plazo fatal de los Fondos de Cultura.

Eso sí, dentro de ese feed, aún habían personas preguntando por un link pirata para ver los MTV Video Music Awards. Yo encontré el link de un blog italiano de pop, que estaba en ruso y ahí me quedé, viendo el pre show y esperando los premios. ¿Combatiendo el paso del tiempo? Jamás.

Para la mayoría MTV ya no es relevante en cuanto a música, porque claro, la programación apuntó hacia los formatos de reality y series de ficción, dejando cada vez menos espacio a las canciones. Y, dentro del porcentaje de música que aún incluye, el pop, el hip hop y en menor medida el EDM reinan dentro de las transmisiones. Eso sí, los VMA siguen siendo un testimonio de nuestros tiempos en cuanto a lo que la industria mainstream quiere ofrecer (y lo que el público adolescente gringo promedio quiere consumir) y eso quedó demostrado anoche.

En primer lugar y como se viene viendo en versiones anteriores, el pop es el dueño de la cita, por lo tanto, tal como se puede palpar hace varias temporadas, las protagonistas son las mujeres. Las giras más grandes, los discos más vendidos del género en el 2015 siguen siendo aquellos de mujeres, algo que incluso a finales del año pasado fue bastante debatio en diferentes publicaciones, como por ejemplo, Billboard (acá también puedes leer otra relacionada). Este año, la cuota pop masculina fue llenada por Justin Bieber, presentando ‘What Do You Man’ una nueva canción en donde mezcla el pop y el EDM, con un gancho muy poco pegajoso. El canadiense, luego de terminar su intervención, lloró de emoción.

Esta noche de los VMA 2015, fue de Taylor Swift, quién ganó todos los premios que pudo ganar, con videos como ‘Blank Space’ (la reivindicación del estereotipo de la mujer histérica en clave pop) y ‘Bad Blood’, la súper producción en la que está acompañada de todas sus amigas actrices, cantantes y supermodelos, como Gigi Hadid (reina de Instagram), quien también figuró como presentadora.

Las intervenciones de Swift fueron igual de contradictorias que los pasos que da en su carrera, como por ejemplo, el momento en el que agradece a Kendrick Lamar por su colaboración en ‘Bad Blood’, el video en donde la cantante homenajea el concepto de sororidad entre mujeres, y donde el rapero tiene participación, el mismo que en su propio catálogo tiene letras sexistas (‘Hol’ Up’, por ejemplo).

taylor

Si tuviéramos que analizar la presencia del rock dentro de esta edición de los VMA, digamos que la única batería en vivo que sonó dentro de las presentaciones fue en el show que dio Twenty One Pilots junto A$ap Rocky. La mejor presentación de la noche, probablemente. Mostraron un mash up de canciones que comenzó con ‘HeavyDirtysoul’ y donde quien más se lució fue precisamente el baterista, Josh Dun.

En otras materias, Kanye West ganó el Premio a la Vanguardia y por supuesto, dio jugo, porque es Kanye West. Tanto es su rollo mesiánico -que premios como este no hacen más que agravarlo- que anunció su candidatura presidencial para el 2020. Oki, sigamos.

Miley. La conductora del show de este año, Miley Cyrus. Uno de los conciertos más entretenidos que se vieron en Chile en el 2014. Miley, la que además de conducir los VMA termina de presentar su nueva canción al cierre y anuncia que pueden descargar su disco gratis. Es un agrado escuchar hablar a la pintamonos de Miley, porque goza de uno de los timbres de voz graves y de textura rasposa más bonitos de todas las cantantes pop actuales. Además, es graciosa aunque a veces con intervenciones un poco forzadas, que se las atribuyo más al formato de entrega de premios que se está quedando viejo y no a su efervescente personalidad.

Anoche nos quedó claro que le gusta mucho fumar marihuana, que se hace la brasileña extrema, que se ama con Wayne Coyne (esto probablemente lo tienes claro desde hace mucho antes si la sigues en Instagram) y que nosotros podemos amarla, pero con cuidado. No se puede querer a alguien en un cien por ciento cuando dice que su voto va para Donald Trump y no queda claro si fue una ironía. Ojalá que sí, porque aunque es criticada por absorber cualquier tipo de manifestación racial o de minorías sexuales, hizo un bonito cierre para la tele, junto con personas que integran su fundación Happy Hippie, una ONG que busca ayudar a los jóvenes sin casa, LGBTQ o que se encuentren en cualquier situación de vulnerabilidad. Esta fue su noche, fue su show y se perfiló como un ícono queer mainstream para la generación Tumblr. Probablemente, para sus fans ya lo era, pero ahora salió en una cadena de televisión.

Ay, Miley. Amar con culpa. Aunque no es la primera vez que nos pasa. Tenemos archivado nuestro caso Britney Spears. Ya no lo combatimos. Que haga lo que quiera. Por más que intentemos dejar de amarla o sonreír cuando la vemos por reconocerse como republicana, quienes no renegamos de nuestros corazoncitos pop, sufrimos de las más trágicas contradicciones. ¿Archivamos el caso Miley? No, aún no. Por mientras, pueden bajar su disco, que contó con colaboraciones de The Flaming Lips, Phantogram, Big Sean y Ariel Pink. Qué linda es ‘Karen Don’t Be Sad’, segunda canción del disco (muy Flaming Lips) y ‘Space Boots’.


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Durante la noche también se presentó Demi Lovato en un escenario fuera del Teatro Microsoft, lugar donde se realizaron los premios. Cantó en el downtown de Los Angeles, frente a un público de gente común y corriente, como una. Para algunos, esto fue mejor porque así actuaba para los fans y no para los músicos invitados al certamen; para otros, un gran ninguneo a la nueva etapa de su carrera. Bien Demi, entretenido su single ‘Cool for the summer’, un poco convencional, con harta letra de ‘me pones redi, te gusta mi tipo de cuerpo’, canción pop de verano. Eso sí, siempre le sumará más puntos no sobreactuar el papel de mujer fogosa, queda un poco de más. Tiene la canción, tiene la percha exigida e incluso más, porque vaya qué linda es y tiene el traje de dominatrix. Menos es más, amiga.

Otra presentación fue la de Taylor Swift y Nicky Minaj, después de su maqueteada pelea hace un par de semanas por una discusión acerca de los tipos de cuerpos de mujer que expone y exige el mainstream. No me acuerdo quién ganó. Bueno, las chicas se unieron para cantar ‘Trini Dem Girls’, ‘The Night Is Still young’ y un coro de ‘Bad Blood’. Acá les dejo un gif precioso, que pueden ocupar cuando lo necesiten. Ah sí, también hubo una pelea entre Nicky y Miley -fome- pero la rapera nos regaló un montón de Vines graciosos.

Se presentó The Weeknd también. Y la cuota “soul” la puso Tori Kelly. Olvidables ambas actuaciones. ¿Se dieron cuenta que todavía no hablamos sobre los ganadores de las categorías? Así de poco trascendentes fueron.

En resumen, fue una noche, tal como se dijo al inicio de esta columna, testimonio de nuestro tiempo en cuanto a lo que la industria musical masiva quiere entregar al público que aún sintoniza MTV. Si te sientes desolado o desolada por no conocer casi ningún nombre de los que acá se mencionaron, no te preocupes, ya le pasa a la mayoría de los que crecieron con el canal de cable en los noventa. Pero no reclames, cada generación tiene su momento y si estás leyendo esto, es porque accedes a internet, así que sécate esas lágrimas y baja por Soulseek lo que a ti te gusta.