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Una tarde con los Menamorados

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Uno de los públicos más vapuleados por el rockismo reinante en Chile tanto en la prensa como en los aficionados es el del pop. Y es, precisamente, en este género, en donde los fans son muy importantes. Son quienes viralizan los estrenos de sus músicos favoritos por internet, alientan las descargas del material y hacen que las visitas en Youtube suban como espuma. En vivo también son importantes. Frecuentemente, se organizan para mostrar apoyo en los conciertos, crean lienzos, llevan globos o realizan acciones en canciones determinadas.

Un día domingo en la tarde llegué a una junta de los Menamorados afuera del Museo de Arte Contemporáneo. No están todos, pero me aseguran que llevan una buena temporada juntándose todos los domingos para, además, organizar lo que será su presencia en el show del próximo 4 de septiembre, de Javiera Mena en el Caupolicán.

Primero, les pregunto por qué quisieron ser parte de un fan club. Las que llegaron este día son mujeres. Todas tienen edades y ocupaciones diferentes. Algunas estudian, otras trabajan y otras hacen ambas.

“Entré al fans porque me empezó a gustar la Javiera y en Pulsar nos conocimos todos. Estaba en la primera fila con un amigo para una firma de autógrafos que iba a tener la Javi y como ellos eran del fans estaban ahí. Primero discutimos porque ellos habían entrado y se pusieron de los primeros y nosotros habíamos estado como dos horas haciendo fila, fue un malentendido, pero ahí empezo nuestro lazo de amistad”, cuenta Camila.

“A mí me empezó a gustar la Javiera cuando salió el Mena, y al fans lo conocí en Otra Era, cuando salió el disco, fui a la tienda donde había una firma de discos. Entré porque me gusta conocer gente a la que le guste lo mismo que a mí, me gusta compartir eso. Al menos para mí, es fome ir a un concierto sola o con una persona, me gusta compartir con gente que tenga mis gustos. Por ejemplo ir a un concierto de la Javi, organizarnos para ir en grupo y hacer cosas. Además, de esas mismas personas del fan club les gusta otra música que a mi también me gusta”, explica Allison.

Kati, por su parte, conoce a Javiera desde la época en que la música tocaba en el campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile. “Venía a Santiago a ver a una primera y ella me llevaba a los conciertos. Después deje de venir acá. Yo soy de Conce. Años más tarde, me vine acá a trabajar y como me gusta la Javiera Mena, quise conocer gente que fuera del mismo gusto y ahí conocí a la Cata. Ella fue la primera con la que me contacté, empezamos a salir y a juntarnos”.

Cata es la que más habla. Está metida en el staff hardcore del Menamorados. “Antes nosotras teníamos harto contacto con la ex manager de la Javi, la Consu. Consu, si estás leyendo esto un besito. Después fue más difícil porque no nos conocíamos muy bien con la Uxía [nueva manager]. La tía Uxía… la queremos mucho, es como nuestra segunda mamá, nos manda a echar bloqueador y nos quiere harto, creo, supongo, ja, ja, ja”.

“Es bacán que sepan que los fans estamos ahí apoyándola. Por ejemplo, ahora la Uxía nos mandó a repartir flyers, y yo igual creo que eso es un acto de amor, ja, ja. Porque nos considera. Uno piensa que porque alguien es famoso no te van a pescar y no, ellas siempre nos consideran, porque saben que siempre vamos a apañar igual. La Uxía nos puede pedir un favor y nosotros siempre vamos a estar y la Javi igual, nosotros vamos a estar ahí. Yo creo que la Javi se sabe el nombre de casi todos y ya no es ese nervio que uno tenía cuando la conoció la primera vez. La primera vez, me dio Parkinson. O sea, igual me ponís a la Javi adelante y yo estoy super nerviosa… pero yo con ella, una señorita ¿cachai? ja, ja, ja, ja onda, puedo estar pa la cagá por dentro, pero por fuera yo soy una dama, ja, ja, ja”, explica Cata.

“A la Javi la conozco hace como quince años. La primera vez que la fui a ver fue con mi profe de música, con Prissa. Después yo salí del colegio y seguimos yendo hasta que ella se fue a Argentina y seguí sola. Hace poquito me integré al staff porque motivá, po”, declara.

Mientras conversamos en círculo tiradas en el pasto, llega Felipe, uno de los fans más antiguos de Javiera y protagonista de un mito que más abajo se detalla.

-¡Hola! ¡Traigo cachureos!, dice. En el canasto de su bicicleta hay lentes, flyers y pósters.

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Cata continúa explicándose. “Creo que el Caupolicán es muy importante para un artista y también para un fan. Yo me acuerdo que para el Caupolicán del Gepe estaba llenísimo, de hecho no pude entrar, porque no habían entradas. Me confié y llegue a la puerta. Si Gepe pudo llenarlo, si lo llenó el Alex, la Javi lo va a repletar y va a quedar la cagá. Para nosotras es súper importante, compramos la entrada cuando salieron, el primer día. Yo me acuerdo que estaba trabajando y le dije a mi jefe que tenía una comida familiar y fui a comprar la entrada”.

“Yo machetié todo ese día, salía como ocho lucas y mi mamá me había pasado tres. En la u me puse a machetear con mis compañeros, onda, amigos, necesito ocho lucas hoy urgente y ellos me prestaron”, cuenta Alison.

-Claro, el Caupolicán es importante. Y antes, estuvo Viña del Mar.

“Igual me he agarrao con harta gente. Esto tiene que salir, porque me agarré con medio Viña del Mar. Me acriminé con media Quinta Vergara cuando fuimos al festival porque me dio lata que pifiaran a alguien que ni siquiera habían escuchado. Fue un dia de mierda el que le tocó a la Javi, o sea, Wisin, Don Omar, Meruane, o sea.

“La gente queria que saliera Don Omar y Wisin no más”, dice Alison.

“Meruane no, ja, ja, ja”, dice Kati.

“Mucha gente no pudo disfrutar. Había mucha gente adelante, yo estaba como a metros del escenario y personas que estaban atrás mío la pifiaban y yo me di vuelta y me chuchié a todos. Igual supe después que uno de esos locos le fue a comprar un disco a la Javi. Le escribió y le contó que le había gustado y que se sentía incómodo de bailar porque sus amigos lo iban a hueviar. Que se aguantó las ganas, aunque le gustara la música”.

“El año pasado hicimos un completada para juntar plata para ir al festival”, cuenta Camila.

“Queríamos comprar galería y se fue súper rápido y al final me compre la entrada dos o tres días antes de ir a viña, y la única que había era para platea golden y al final nos pasaron a platea premium, no había nadie. Andábamos repartiendo los lentes de Otra Era y los de chilevision nos dejaron pasar”, explica Cata.

-Y ¿qué piensan de lo que pasó con Alejandro Sanz?

La mirada de Cata se llena de indignación. “Yo creo que todos son humanos y nadie se puede aprender una canción, menos de Alejandro Sanz que es súper aflamencao, en un par de horas y salir a cantar”, decreta.

“Yo creo que le favoreció porque hay una gran parte de gente que no la conocía mucho y después de eso sí”, dice Kati.

“No hay publicidad mala”, según Felipe.

“Ese día estaba hablando con la Manu de Amanitas por chat y me dice ‘hueona viste a la Javi’ y yo sí, y le echaba puteás a Alejandro Sanz. La vida se encargó de hacerle lo mismo”, continúa Cata. “Yo creo que hasta el mejor artista del mundo se aprende una canción horas antes de salir a cantar, por muy seco que sea y menos si es esa canción, que es súper pelúa de cantar. O sea, yo he cantado karaokes de Alejandro Sanz y creo que a la Javi le salió mejor que a mí, con eso te digo todo. A todos se nos olvidan las cosas, le dieron mucho color. Fue todo muy bacán, con las bailarinas. Aparte estaba la Tuixén, fue todo lindo. Pasamos el dato: Tuixén, la Alison baila”.

“Tenemos videos bailando pero son privados. En una junta de Menamorados corrimos los sillones y empezamos a bailar, enrollamos una cartulina y la convertimos en espada”, explican.

“Sí, nosotros tenemos perso. Si nadie baila, nosotros bailamos igual. Fuimos a unas Sesiones Zero y era un público súper pacato igual. Estaba franzani al lado mío y el hueón ni se movía. Como que no me cae bien él, ja, ja, ja”, dice Cata, riendo.

“Ha sido un cambio bien grande. Cuando yo empecé a verla tocaba sola”, dice Kati.

“Sí, y cuando tocaba sola se echaba toda la carga encima igual”, continúa Cata. “Cuando empezó con La Entrópica, el Nicorito y ahora con las chiquillas, fue como que se potenció más su show. Y las bailarinas son bacanes. Pero ahora, con lo de Viña fue la cagá. Yo creo que desde octubre hasta ahora, han sido sus mejores shows”, sentencia.

“Me gusta, porque como que cada vez hay un escenario más grande que tiene que llenar, apoyarse de algo para animar a la gente”, explica Felipe.

-Ella igual tiene más perso ahora.

“Si po, antes era más tímida, como tocando para abajo. Yo tengo una tocata grabada, que sale en el documental, me acuerdo de hecho, que un amigo que la conocía antes que yo, decía, “la Javiera con falda, que raro” una de las primeras veces que tocó, porque siempre andaba con pantalones”. Y a ti ¿qué época te gusta más?”, me pregunta.

“Me gustaba mucho la Javiera torpe, era como ver a una loca tocar canciones hermosas, pero una loca normal, quizás igual de torpe y tímida que una. Era fácil identificarse. Pero igual me gustan los shows nuevos, obvio. Muestra el futuro. Pero la etapa ñoña de la Javiera igual es insuperable, aunque lo maestro es que no ha dejado de ser ñoña, yo creo”, respondo.

“Igual me pasa eso, como que le creo. Me pasa lo contrario con el Gepe, que no le creo. Evolucionó a algo que en volá no era tan de él sino más del mercado, quizás, no sé. Lo que está bien igual”, responde Felipe.

-Pero ella igual evolucionó a algo más de mercado.

“Sí, pero lo he comentado con varias personas, como que el Gepe se fue a un sonido que quizás no es mucho él, pero la Javiera sí”, declara.

“Ayer fuimos a Matucana a repartir flyers, a lo del Seba”, dice una de las Menamoradas.

-En Neutral me pasaron un flyer ¿eran ustedes?

“Ah yo po, yo te lo pasé, en la fila para entrar a ver a Briceño”, dice Felipe.

“Ese día hizo el cover de la Javi y me gustó caleta. Nunca pensé que él iba a hacer un cover de la Javi”, dice Cata.

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Cata y su polera que, asegura, fue muy fotografiada durante un concierto.

El mito

Felipe conoció a Javiera porque eran del mismo barrio. “Yo no cachaba que hacía música, era alguien que veía en las tocatas. Después caché, me pasaron un demo en un cassette. Lo que hace ella es de la música que más me gusta escuchar y somos amigos. Es rara la relación, porque soy muy fan, pero también somos amigos y además trabajo con ella, siempre la ayudaba en lo que pudiera. A veces era medio raro, porque me gustaba estar abajo, pero tenía que estar ahí ayudando en producción. Ahora la ayudo a fabricar el merchandising”, explica.

-Tengo que preguntarte algo, un mito que quiero que me confirmes.

-A ver qué, si es que puedo.

-¿Tú filtraste el Mena?

Risas explosivas del círculo.

“Fui yo, pero en realidad, fue un amigo que me lo sacó y se lo pasó a otro. Yo no lo subí a ningún lado. Yo lo tenía y alguien lo sacó. Fue mi culpa, obvio. Y fue heavy porque Heyne una vez me habló, un hueón gigante y me dijo ‘bájalo, no podís subirlo’ y yo le dije, ‘yo no lo subí, pero voy a escribirle a todo el mundo, que el que lo hizo lo baje’.

Mediante una llamada telefónica, fui a confirmar con Javiera. “Ja, ja, ja, sí, él lo filtró. Es un gran amigo, lo perdoné obviamente, pero fue muy terrible, fue una tragedia realmente, porque no estaban terminadas las mezclas”.

“Vas a ser feliz conmigo”

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Foto: Allison

-¿Han mentido mucho por Javiera Mena?

“Yo sí, he hasta terminado relaciones por Javiera Mena”, dice Cata. “Era el día antes del aniversario y me dijo “o vas a Javiera Mena o terminamos. Yo creo que la respuesta está más que clara, le dije”.

“Yo también”, reconoce Camila. “El día que fue lo del Cariola, ese mismo día, estaba de cumpleaños mi ex pareja y yo por ir a ver a la Javi no fui a su cumpleaños. Lo celebró con sus amigas y yo no fui. Y después me patearon ja, ja, ja”.

“He rechazado propuestas amorosas por Javiera Mena. Un día antes de que tocara alguien me dijo oye, vamos a mi casa eaea, y no fui, porque tenía que ir a verla, al Virgin”, reconoce Cata. “El día que una persona no entienda los gustos de uno, chao. Yo creo que me he echao más plata en ella que en mí. Yo puedo tener cien pesos, pero siempre tengo plata para ver a la Javiera. Es una manda, hueón. No puedo tener plata en toda la semana, pero cuando toca ella siempre saco plata, llega, siempre estoy adelante”, explica riéndose. “En mi pega una vez mentí y me encontré con un compañero en la fila y nos quedamos callados. Y los dos dijimos la misma chiva, onda, mi mamá está enferma”.

-Además de la música ¿qué tiene Javiera que las mueve a organizarse y seguirla?

“Por mi parte, ella es muy buena persona. Es muy simpática y cercana. A uno le dan ganas de ir, de seguir haciendo esto. Hay artistas que tienen su fan club, pero no pescan. La Javiera es más humana igual”, dice Cata.

-Cata, si tuvieras a la Javiera al frente ¿qué le dirías ahora?

“Soy buena influencia, cocino, lavo, soy buen partido. Vas a ser feliz conmigo. No te va a faltar comida, ni cama ni amor. Uxía te quiero mucho, ja, ja, ja”.

“La Javiera empezó bien de abajo y ha creciendo de a poco, y nunca ha cambiado su esencia”, dice Kati.

Alison coincide. “Ella es súper apegada con sus fans. Después de los shows se queda con nosotros aunque sea un ratito, comparte. Perfectamente, como han pasado diez años, podría darse eso de hacer el show e irse, pero siempre se da el tiempo de conversar o aunque sea saludar”, explica.

“A ella le gusta hacer música, no se cree rockstar”, dice Kati.

En cuanto a Javiera más allá de la música y sus discos. Todas coinciden en que su imagen es súper importante para otras personas. “Que hiciera visible que es lela, es súper importante”, dice Kati. “Hay pocas mujeres lesbianas que tienen la visibilidad que tiene ella”.

“Le da seguridad a otras personas que no pueden decirlo, que no se atreven a contarlo, hay alguien que los representa”, dice Cata. “La Fakuta, la Fran, La Entrópica, las Amanitas, están marcando una huella. No es fácil hacer música en Chile y menos si eres mujer”.

Después de cortar la grabación, seguimos conversando y me cuentan que hay fans que vienen desde otros países a ver a Javiera en el Caupolicán. Uno viene por el día desde Canadá. Llega, ve el concierto y vuelve a su país. Otro, viene por más días desde Estados Unidos.

Días después, hablando con Javiera Mena le pregunto por esto y la historia toma ribetes impensados. “El Matthew ya llegó a Chile, se enamoró de una Menamorada y yo soy su celestina. Y llamaron a Espías del Amor, hicieron un programa sobre ellos dos, cómo se conocieron y todo. Y hay una escena en la que ellos se conocen y yo estoy ahí, va a salir en noviembre”.

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