Perry Farrell se encuentra de paso por Santiago promocionando y afinando los últimos detalles para la primera versión criolla de Lollapalooza. Esta tarde ofreció una conferencia y estuvimos presentes para conocer más acerca del evento, que se realizará el próximo 2 y 3 de abril.

La primera versión del festival Lollapalooza ocurrió el año 1991. Un cartel de bandas como Siouxsie & The Banshees, Living Colour, Nine Inch Nails y Violent Femmes, viajaban por Estados Unidos y Canadá. A ellos se fueron sumando artistas de otras disciplinas, dándole al festival nuevas dimensiones, juntando música, artes visuales e incluso centros de reclutamiento político y ambientales sin fines de lucro. La premisa era presentarse como una verdadera alternativa al corporativismo reinante en todas las esferas. Veinte años después, Lollapalooza sale de Norteamérica por primera vez.

Todos se preguntan por qué escogió a nuestro país para traer el evento. Perry Farrell, creador del certamen, reconoce haber basado la decisión en su instinto. “Puede sonar como una respuesta muy simple, pero ésa es. Me gusta mucho Chile y, en primera instancia, eso es porque me agradó Sebastián de la Barra (promotor de Lotus). Cuando lo conocí y me presentó a su equipo, me atrajo su buena energía, por lo tanto, tuve que decirles ‘chicos, me agradan, quiero trabajar con ustedes’. Tenemos peticiones de todas partes del mundo para exportar el festival, pero Chile es la mejor opción, y me siento muy feliz de eso, porque cuando los otros artistas lleguen van a decir, ‘este lugar es genial’”, afirmó el vocalista de Jane’s Addiction.

La planificación de Lollapalooza se hizo en tiempo récord. Sólo contaron con cuatro meses para armar el cartel. “Nunca volveremos a hacerlo así. Teníamos reuniones y conversaciones con las bandas de lunes a domingo hasta la noche, para luego partir el lunes nuevamente. Nunca paramos. Queríamos que esto resultara, porque Sebastián me contaba que acá en Santiago todos estaban tan inspirados con la realización de los conciertos, y que no sabía si esto iba a volver a ocurrir, así que teníamos que hacerlo”, confiesa Farrell.

Para el iniciador de la fiesta, la diferencia entre éste y otros festivales es el motor que motiva el fichaje de las bandas: la autenticidad de su música. Canciones que “tengan corazón y se pueda aprender de ellas. Eso es lo que me inspira. Es lo que nos gusta fichar, y quizás no son siempre asombrosamente populares –en el sentido de cultura pop- pero es lo más adecuado para un festival”, opina.

El músico confiesa que una de las agrupaciones que hubiese querido tener en Lollapalooza es Led Zeppelin, y que sufrió cuando supo que tampoco podría hacer parte del evento a LCD Soundsystem. “Hay muchas cosas que están fuera de tu alcance. Por ejemplo, este año queríamos a LCD Soundsystem, un grupo que a mí me gusta mucho, y me respondieron que no podríamos. Realmente golpeé la mesa con el puño porque perdí el control, y me dijeron, ‘se van a separar, no hay nada que puedas hacer’”, afirma.

Luego de que -en enero- nos enteráramos de que Duff McKagan (Guns N’ Roses), dejaba el bajo en Jane’s Addiction, supimos que su reemplazante sería David Sitek, miembro de TV On The Radio y productor de Foals, Yeah Yeah, Yeahs y Liars, entre otros. Farrell confiesa que la llegada del músico sucedió gracias al productor Rich Costey. “Él nos dijo, ‘tienes que conocer a mi amigo Dave, es un lunático’. Así que lo investigué un poco y cuando vi lo que hacía, decidí que teníamos que trabajar juntos. El resto de la banda está comprometida a hacer el disco con este nuevo y contemporáneo punto de vista. Por ejemplo, ahora la guitarra es la que responde a los sonidos y la melodía, no así antes. No puedes apegarte a un género, a menos que estés dispuesto a decir ‘quiero reaprender a pensar’”.

Reunidos por segunda vez en 2008, tras un paréntesis de cuatro años, Jane’s Addiction está preparando su cuarto disco. De nombre tentativo “The Great Escape Artist”, la placa podría aparecer durante este año, bajo etiqueta Capitol Records.

El festival Lollapalooza tendrá lugar los días 2 y 3 de abril en el Parque O’Higgins. La información completa de su cartel y precios de entradas se encuentra en este enlace.