¿Acaso es 1998 y estamos frente al opening de una teleserie ambientada en una isla tropical donde el romance nos mantendrá prendados semana a semana? Felipe Marín es de Talca, quizás por eso su canción suena tan alejada del concreto vertical infinito y se acerca más a la humedad de los bosques y los completos.

Durante el año pasado, inició su carrera Ignorante con el epé Virgen de Frankfurt, compilación de grabaciones caseras con data del 2015-2016, como ‘Eu Nao Existo Sem Voce’ o ‘Isa’, siempre en clave de la pareja, el anhelo y deseo por un otro. Hoy viernes, tal como si supiera que necesitamos un golpe de vitamina D, el músico estrena el primer adelanto de lo que será su segundo corto: el pequeño recorrido de una carrera que está seleccionando los sonidos que seguirán la ruta.

“Aquí hubo mucha más producción. Las otras son canciones que se recopilaron, básicamente, de grabaciones que me gustaron que tenía en mi celular. Fue muy espontáneo. Con el epé que se viene, hay una propuesta mucho más recabada en cuanto al concepto y la idea de canción que se quiere plasmar en términos estilísticos”, dice el cantante, comprendiendo que de este cambio de metodología es que salen las fusiones raras, “tomando de aquí y de allá cosas que a uno le gustan”.

‘No Hagas Planes’, masterizada por Francisco Holzmann y con la colaboración en el arte de María José Tapia,  además de tener pseudo-consejos y peticiones amorosas, también cuenta con la participación de Tiare Galaz, más conocida como Niña Tormenta, proyecto con el que se llevó el reconocimiento a Artista Revelación en los pasados Pulsar, y más importante, creadora de Loza, largo que ganó el galardón más importante: nuestro corazón invernal. Ahora, en otra faceta, Niña Tormenta se convierte en Niña Carioca para crear este imaginario de pop con tintes brasileños. Contagioso y plegado de un cálido estilo de ánimo. “Quise experimentar de forma más drástica el pop, y la canción pintaba para eso. Me emocioné con lograr algo distinto que me gustase y que fuera más bailable”. La verdad es que, cuando la canción se creó, era verano, “así que tiene esa idea playera de fondo”.

Así nace este falso veranito musical en medio frío que nos empieza a abandonar. “Esa canción la había hecho hace un tiempo ya y quería dejarla grabada de una forma que me dejara más satisfecho. Le di esa onda porque no quería que fuese sólo guitarra, y de hacerlo con instrumentos de percusión latino, habría sonado tipo samba más tradicional”, y eso no era lo que quería realmente. Así que llegó al vórtice carioca, donde los coros cumplen un rol fundamental. Si hay algo que vas a recordar sobre no hacer planes, es el timbre de Tiare pidiéndote que confíes en ella. “Tenía la idea vaga de que -los coros- podían funcionar con una voz femenina” y con Niña Tormenta pensó que podía funcionar. Acertado.

No sólo de solos de guitarra majestuosos vivimos, a veces una tonada espontánea como la ropa de playa, hace bien, alimenta el corazón y nos invitan a bailar en lugar de rebuscarse en acordes. “Está piola para un comercial de Kem”, dice Felipe, y sí, nos sentimos en uno. “Fiestas de playa de, no sé, Ecuador o un país así. Ojalá llegue a sonar en los setlist de los setentas de Youtube”.

La previa para el verano, sin perder la ironía de ser lanzado en plena ola polar, época en la que el músico se ha paseado por Lil Peep, Protistas, Pavement, Nino Bravo y Los Indios Tabajaras. Antes de sacar la bufanda, se dedicó a grabar el nuevo trabajo, un proceso “relajado y rápido a su vez. De las maquetas al estudio se aterrizó rápido la idea, entonces estaba más o menos clara desde el principio. Grabamos con Pablo Acuña en un estudio que arrienda, llamado Ruiseñor. Sentí harta buena onda en la instancia, que fue piola y relajada, en confianza de verdad”.

Ahora, Felipe deja la arena para volver a la realidad chilena, donde se pone a planificar todo para el lanzamiento de esta canción que estrenamos en exclusiva, además de preparar un par de fechas fuera de Santiago, grabar un clip para el sencillo que viene, y esperar ansioso la llegada de este segundo corto. “Está siendo bien fructífero el proceso, recibiendo el apoyo de harta gente talentosa y bacán, entonces es ameno y me deja pensar en más ideas para el próximo año”, tal como cuando planeamos nuestras próximas vacaciones antes de terminarlas. Y está bien, si al final, la vida es tan efímera.