Amor y pulso. Así se podría definir, a grandes rasgos, la primera versión del Estival Armatoste 2016, festival que reunió a todo el catálogo de bandas que integran el netlabel nacional Armatoste Brazo Discográfico. Un encuentro en donde la amistad y la buena música fueron los condimentos necesarios en una jornada que no estuvo exenta de polémica.

Los encargados de iniciar la maratón musical fueron los chicos de Parálisis del Sueño. Siendo los más “jóvenes” dentro de todo el abanico Armatoste, en edad y permanencia en el sello, pero con muchas ganas y fuerza, el conjunto aprovechó de estrenar su nueva formación con Sofía Zapata en teclados, así como también repasar su primer ep y adelantando parte de lo que será su tercer corta duración, con fecha de salida para septiembre. ‘Frío y Velocidad’, ‘Sombras y Castigos’, además de homenajear a David Bowie con ‘Let’s Dance’, a solo días de su triste partida, fueron los puntos altos del primer disparo de la jornada.

El desfile de bandas continuaría con el turno de Los Childrens, quienes con una rápida y certera presentación equilibraron los ánimos del respetable, quienes trataban de capear el fuerte calor que se sintió durante todo el día. Los coquimbanos también aprovecharon la instancia de estrenar canciones como ‘El Extranjero’ o la excelente ‘Pensar Bien, Hablar Mal’, que serán parte de un inminente nuevo disco del conjunto.

Una de las gracias de ser parte de Armatoste, es la doble militancia que se llega a dar entre sus integrantes, por eso no era de extrañarse ver caras que se repetían entre las bandas. Al final todo queda en familia. La Orquesta del Sol Naciente, conformados por Francisco Prieto en voces, Gonzalo Salazar en batería (baterista honorífico en The Suicide Bitches) y José Tomás Herrera en sintetizadores y bajo (teclado en The Suicide Bitches) iniciaron la cuota de psicodelia, que luego seguiría con Tomates Rocky, cuando el sol ya comenzaba a amainar en el recinto de Carlos Valdovinos. El power trío se hizo notar con una presentación potente y cargada de sonidos frenéticos, en su mayoría canciones que saldrán en su segundo disco de estudio.

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La presentación de nuevos temas y anuncios de próximos discos, fue la tónica que se repitió en todas las bandas. Tomates Rocky hacía lo suyo mezclando lo más clásico de su repertorio con temas de lo que será su próximo disco Relatos y Fábulas de los Maestros de la Calentura Senil, todo al ritmo de la psicodelia de supermercado. Situación similar se vivió con The Droolers, que a diferencia de sus compañeros, ellos están ad portas de presentar su primer larga duración, a lanzarse en marzo próximo. Con un sonido más ligado al indie rock, oscuro y denso, los chicos manejan gemas como ‘Snakes’ y ‘Fuck Off 666’ en su repertorio y con un fructífero año por delante. La constante búsqueda de reinvención, de llevar más allá sus capacidades se palpaba en cada conjunto, y ese sentimiento se agradecía en cada presentación.

Entre tantas guitarras y efectos, lo propuesto por Antiplánico fue como un verdadero bálsamo para los oídos. El dúo compuesto por Nicolás Bowen (voz de Tomates Rocky) y Amapola Huerta calmaron las aguas con una reinterpretación del folk, con tintes grunge y psicodélicos. ‘Cántico’, ‘Inabarcable’ y ‘Sinestesia’, fueron parte de la tregua entre el público y la dupla.

En el papel se esperaban los platos fuertes para el cierre del festival: The Suicide Bitches junto a Frankie Page. Pero la insistencia, desde tempranas horas, por parte Carabineros a causa de quejas de vecinos por ruidos molestos, confabuló para el cierre drástico del festival, dejando solo la fiesta como broche de oro. A pesar que quedaron dos bandas sin presentarse y con los vecinos y las fuerzas de orden público saliéndose con la suya, la guerra la ganó Armatoste, que a punta de ganas y con la ayuda de su propia familia, lograron levantar una instancia de compañerismo y fraternidad. ¡Qué la música no deje de sonar!

Fotos * Rodrigo Fernández para Armatoste Brazo Discográfico