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Gorillaz – Plastic Beach [2010]

Gorillaz – Plastic Beach [2010]

Que la imagen es un aspecto tan importante o más que el propio hecho musical es una máxima que todo artista debe conocer. Bowie lo sabe mejor que nadie. Él ha sido mod, bohemio, extraterrestre, duque, hortera e industrial. Damon Albarn se dio cuenta rápidamente tras la muerte de Blur y por esa razón recurrió a su viejo amigo Jamie Hewlett (padre de “Tank Girl”) para renovar su vestuario Britpopero. Pero al final el cambio acabó siendo más radical de lo que esperaba y terminó trascendiendo la imagen para llegar a la creación de una nueva identidad. En el despegue de la Red de redes parieron Gorillaz y lo que empezó siendo un divertimento, terminó vendiendo más de quince millones de discos.Su debut fue un hito popular y el excelente “Demon Days”, la confirmación de que el juguete era una banda de verdad. Pero Albarn decidió matar a la gallina de los huevos de oro y enrolarse en The Good, The Bad and the Queen. Otro estilo y un nuevo triunfo. Había vida después de Blur y era infinitamente mejor. El próximo paso se iba a llamar Carousel… pero en el último momento, Albarn decidió revivir a los monos zombis. No sabemos si la única razón para la resurrección ha sido el caché (nada virtual) de Gorillaz, pero gracias a esa decisión tenemos “Plastic Beach”.

Este álbum supone una explosión de estilos y colores que se agradece ante el gris panorama actual que nos atenaza. Desde el poderoso rapeo de Snoop Dogg en “Welcome to the World of the Plastic Beach” o el del dúo De La Soul en “Superfast Jellyfish (que repiten tras el exitoso “Feel Good Inc.”) al funk de alta escuela de “Stylo”, pasando por trallazos como “Rhinestone Eyes” (extremadamente adictiva) o “Glitter Freeze” (en la que mezclan una voz como la de Mark E. Smith con una base que roza el electroclash).

Una infinidad de colaboradores que se reúnen bajo esta oda al plástico. La conversión de este material en Dios supremo y base de la sociedad actual está reflejada a la perfección en “Some Kind of Nature” con la voz de ultratumba de Lou Reed. Sí, hasta el mismísimo Lou se ha prestado a acompañar a Albarn en esta nueva aventura y el resultado es excelente. Uno de los mayores atractivos del disco se encuentra en el tema que le da nombre. En él, Mick Jones y Paul Simonon (que ya fue un tercio de The Good, The Bad and The Queen) vuelven a reunir sus fuerzas casi treinta años después de su andadura con The Clash en el tema más marciano del LP. Lou dice que “All we are dust”. Razón no le falta, pero intentaremos ser polvo del bueno.

Gorillaz ft. Mos Def & Bobby Womack – Stylo

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