Sexo. La palabra clave para captar la atención de cualquier persona. La palabra mágica para vender millones de ejemplares. Sexo. The Dead Weather no necesitarían ningún tipo de palabra mitificada para que la gente les hiciese caso o vendiesen más. No lo necesitan, no. Pero es que escuchando a Alison Mosshart es difícil que esa palabra no te venga inmediatamente a la cabeza. La voz de Alison Mosshart es sexo. Su actitud sobre el escenario rezuma sexo. Sus pantalones pitillo son el perfecto embalaje para el sexo. Alison Mosshart is the real sex. Cuando escuchas “Horehound” no puedes parar de imaginarte a la inquietante VV retorciéndose sobre el micrófono, fumando como una carretera y observándote a través de su oscuro flequillo. Pero no nos podemos olvidar de la otra cabeza pensante y visible de The Dead Weather, Jack White. Aquí ya no hablamos de atracción sexual, pero su garante como verdadero dios del rock actual es indiscutible. El nuevo rey Midas que convierte en oro (y en bueno) todo lo que toca, ya sea con la icónica Meg en The White Stripes o con sus nerd-amigos en The Raconteurs. A medio camino de esos dos grupos se encuentra The Dead Weather. Si a la indiscutible calidad de The White Stripes le une la raíz más rock de The Raconteurs y añadimos unas gotas de la sensualidad cool de The Kills, damos con la banda de este año. The Dead Weather trasciende el concepto de supergrupo, ese tipo de reuniones ocasionales que no son más que una lucha de egos a ver quién mea más lejos. The Dead Weather es un proyecto completamente sólido y (esperemos) duradero. Hablamos de Rock en mayúsculas cuando escuchamos la expresión ruidista de “No Hassle Night”. “I’m looking for a place to go” reza VV (no se ni cómo se atreve a decirlo). La sensualidad se dispara con el segundo corte “60 Feet Tall”, con una VV jugando con el registro vocal de Jack White en The White Stripes y un Jack jugando a ser Meg a la batería (lugar que ocupará en la mayor parte de los temas). Hablar de “Hang You From The Heavens” es completamente imposible. Uno de los singles del año. Una verdadera descarga adrenalítica más catártica para el público que para la propia VV cuando la canta en directo (es una verdadera obligación recuperar la b-side del vinilo de esta canción, una excelente revisión del “Are ‘Friends’ Electric?” de Gary Numan). Las dos voces en la enfermiza pieza a lo Beck I Cut Like A Buffalo” es una locura rítmica que se ve contrarrestada con la más tradicional “So Far From Your Weapon”. Escuchar a Alison Mosshart gritar “Treat Me Like Your Mother” no puede sino hacer que te sonrojes. Un bajo y una venenosa batería de la factoría Jack White nos recuerda a los mejores The White Stripes. No se ni qué decir ante la explosión de mita de canción… impresionante M-A-N-I-P-U-LATE. “Rocking Horse” da paso a la versión del álbum. Bob Dylan ha sido el elegido y “New Pony” el tema. Para “3 Birds” dejamos de hablar de Alison,  pero sólo porque es instrumental. Pero no pasa nada, ella vuelve más desquiciada que nunca en “Bone House”. Mucho más calmada y desgarradora junto a Jack White en “Will There Be Enough Water”, que cierra el disco. Oficialmente la experiencia pesadillesca de “Horehound” dura casi tres cuartos de hora y no ha llegado a nuestros oídos hasta este mes, pero la realidad parece otra. “Horehound” es un disco que reúne el ambiente rock tradicional de la América profunda, el garaje de los setenta y lo mejorcito de los nuevos grupos rock de la actualidad. Al final no existió el supergrupo Beck + Cat Power + Jack White, la elegida ha sido Alison Mosshart y en ningún momento podemos quejarnos. Estamos ante un serio candidato a disco del año en el que funcionan a la perfección hasta en los grillos del final del mismo.