POTQ Magazine

★ Popular ahora

Conciertos, Reseñas

Tutorial: cómo armar una fiesta con Arcade Fire desde un ring de box

Manuel Silva Publicado el 12 de Diciembre de 2017 por

830 artículos
  • Comentarios

El Movistar Arena estaba a medio llenar cuando Bomba Estéreo interpretaba su set de canciones, teloneando de buena manera a Arcade Fire en su única presentación en nuestro país ese lunes 11 de diciembre. Al ver la imagen, de inmediato recordé aquella polémica que decía que la banda estaba tocando en recintos a medio llenar, sin embargo, la cosa en Chile es completamente distinta. La agrupación liderada por Win Butler tiene su público, un grupo amplio de fieles seguidores que, luego de tres años de ausencia por estos lados, y con un tremendo disco nuevo bajo el brazo, esperaban ansiosos que volvieran a nuestro país.

A modo de mea culpa, en un comienzo me sonaba extraño que Bomba Estéreo fuera la banda encargada de abrir este concierto, pero dicha impresión quedó absolutamente olvidada al final de la jornada. Ambas agrupaciones estaban concentradas en armar una fiesta dentro del recinto del Parque O’Higgins, y si bien podrían tener estilos completamente diferentes entre sí, la cosa era bailar y pasarlo bien, sin importar que fuese lunes. Y bueno, de hecho, así fue. La gente bailó y cantó con las canciones de Liliana Saumet y compañía, incluyendo a ‘Internacionales’, aquél buen sencillo manoseado de mala manera por una multitienda y sus malignos publicistas, y obviamente ‘Fuego’, canción que nos hace querer bailar con sólo escuchar el loop de su introducción.

A modo de curiosidad, mientras Bomba Estéreo estaba tocando en el escenario, Win Butler se paseaba de manera silenciosa por la cancha del Movistar Arena, acompañado sólo por un guardia. Por extraño que parezca, pocas personas se percataron de su presencia, y quienes lo hicieron, se acercaron de igual forma para pedirle una fotografía, o bien para agradecerle por su show en Lollapalooza de 2014, según me contó después uno de los afortunados con una enorme sonrisa en la cara.

7585935632_IMG_1259

Finalmente, pasadas las 10 de la noche, las luces se apagaron y la ambientación del lugar, que emulaba un ring de box, comenzaba a cobrar sentido. Una voz en español adelantaba que una pelea se acercaba, y ante la expectación de todos, anunciaba la llegada de Arcade Fire a escena. Ahora, claro, podríamos esperar ver que el grupo llegara desde un costado del escenario, sin embargo, y como buen encuentro de box, la banda completa llegaba desde el público, saludando a todos de muy buen ánimo.

De acá en adelante, sólo podríamos hablar del setlist, y es que la lista de canciones nada más refleja la amplia trayectoria que tiene la banda, con cinco discos bajo el brazo. El concierto comenzó con ‘Everything Now’, seguido de ‘Rebellion’, ‘Here Comes The Night Time’ y ‘Haiti’, y la lista de hits seguía y seguía, y todos quedábamos con la boca abierta, sin saber qué hacer más que bailar y corear cada una de las composiciones. La lista completa la puedes encontrar en nuestra cuenta de Instagram.

Uno de los puntos destacables (voy a mencionar sólo algunos, ya que fueron demasiados), se encuentra la sección dedicada al álbum Reflektor, que, a mi gusto, fue la que más hizo bailar a la gente en cancha. Debo aclarar que dicha impresión es meramente subjetiva, ya que todos nos estuvimos moviendo durante todo el concierto. A pesar de esto, es necesario mencionar que fue notoria la mano de James Murphy en la producción -e influencia- de dicho álbum, ya que el efecto que se logra al traspasar dichas canciones al vivo, es algo que nos recuerda a Blondie, LCD Soundsystem y a buena parte del catálogo de DFA Records. Dicha sección partió con ‘Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)’ del álbum The Suburbs, seguida de ‘Reflektor’, ‘Afterlife’ y ‘We Exist’, en donde los arreglos utilizados sonaban muy familiares a lo realizado por el estadounidense con anterioridad, factor que claramente sumó y aportó bastante a que la fiesta no parara hasta cerca de la medianoche.

7585935632_IMG_0628

Sobre ‘Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)’, a modo de punto aparte, es imperante resaltar el talento vocal y sentido de espectáculo que tiene Régine Chassagne sobre el escenario. Mientras todo el grupo utilizaba micrófonos dinámicos para cantar y tocar sus respectivos instrumentos, Chassagne usó un headset que le permitía moverse libremente por todo el lugar, pudiendo así bailar y entregarnos una performance impecable durante todo el concierto. O sea, incluso tocó batería, y luego un xilófono compuesto por botellas con agua mientras cantaba. ¿Cómo no destacarla por sobre el resto?.

Otro factor relevante fue la inclusión de ‘Peter Pan’ y ‘Everything Now (Continued)’ dentro del setlist, ya que fueron canciones que lograron generar un ambiente muy especial dentro del Movistar Arena. Quizá este factor es el más importante de todos, ya que al asistir a un concierto, uno sabe más o menos qué esperar por parte de la banda, pero nunca ocurre lo mismo desde el público, salvo excepciones contadas con los dedos de una mano, y resulta que Arcade Fire podría perfectamente ser parte de aquellos casos. Como mencioné al comienzo, la fanaticada de la banda es absolutamente fiel a Butler y compañía, y como tal, parecen generar siempre una buena sinergia con la misma, algo que me ha tocado ver pocas veces en shows de este tipo.

La jornada la cerró -obviamente- ‘Wake Up’, canción que, si bien fue ideada para ser coreada por la multitud, terminó de una manera bastante poco habitual. Mientras la gente cantaba la melodía vocal de dicha composición sin que la banda tocara instrumento alguno (hecho que ocurrió varias veces durante el concierto), los chicos armaron una suerte de comparsa con algunos percusionistas sobre el escenario, bajando incluso a tocar entre el público durante un buen rato, sólo para irse por donde mismo entraron al comenzar su show. Manera muy cercana de terminar una jornada redonda, que dejó a todos los que asistimos bastante contentos y satisfechos de haber visto un espectáculo casi perfecto desde donde se le mire.

Fotos: Carlos Muller 

blog comments powered by Disqus