En el Demo Room de Casa Promusic, el productor Chalo González nos explicó por qué esta herramienta es una gran solución para, por fin, entrar a microfonear un escenario para grabaciones y el valor de que músicos y músicas se puedan mover con su propio sonido.


No todos los días se tiene el lujo de escuchar al productor Chalo González contando su experiencia al utilizar una herramienta de trabajo determinada. Hace algunos días en POTQ Magazine tuvimos esa suerte, asistiendo a Neumann Day, un evento en el Demo Room ubicado en la casa Promusic, en torno a un nuevo micrófono de  Neumann.Berlin, junto a productores, productoras, músicos y músicas. 

Sin ser nosotros técnicos ¡aprendimos mucho! Por ejemplo, que no es necesario un micrófono de diafragma grande para obtener bajos y también otros puntos importantes sobre el arte de microfonear todas las producciones, sobre todo para las grabaciones en vivo que tanto disfrutamos. 

“Neumann ha sido una marca conocida toda la vida por hacer micrófonos de estudio y hay algo super importante acá, se juntaron dos mundos. A todos nos da un poco de vergüenza o pudor llevar un micrófono tan caro al en vivo. Yo desde hace un buen tiempo estoy grabando muchos ambientes grandes de conciertos, tipo Movistar Arena y Estadio Nacional y ponemos micrófonos Neumann en todas las líneas de público, porque siempre han sido maravillosos para captar audiencias. Son micrófonos que les abres la ganancia y se escucha hasta la última persona que está atrás, pero nunca habíamos podido entrar realmente al escenario con micrófonos”, explicaba Chalo.


“Existían otras marcas que tenían micrófonos pequeños que se acercaban a los charangos y guitarras, pero Neumann todavía no había desarrollado esto. El MCM-114 es un micrófono muy parecido a un KM-184 o un KM-84 pero close mic, o sea, micrófono cercano, que además viene con una cantidad de accesorios para arpa, acordeón, violín, piano, celesta, etc. Yo tengo micrófonos de muchas marcas, algunos con un diafragma muy elástico, rico, con accesorios super buenos pero sentía que la calidad de ese micrófono no representaba el tono, el color exacto”, dijo Chalo. Ese color al que se refirió, lo definió como “el color Neumann”, que, técnicamente, indicó que es algo que aparece entre los 100 y los 400 Hz. Un sonido rico y de calidad que encontró haciendo una prueba a ciegas entre el MCM-114 y otro similar de otra marca, recientemente. 

Chalo, además de contar su experiencia con este equipamiento —que es usado regularmente por orquestas, teatros, producciones musicales, salas de conciertos, grandes bandas, secciones de metales y baterías— dio en un punto que nos parece clave frente al panorama actual: muchas veces las y los músicos no viajan o no tienen un equipo técnico, entonces poder moverse para hacer una presentación con sonido e instrumento propio que saben que funciona, es vital para no correr riesgos. 

Los desarrolladores de Neumann.Berlin pasaron seis años investigando para construir la cápsula del MCM-114. El director general de Neumann, Ralf Oehl, cree que este nuevo sistema marca el inicio de una nueva referencia.”Estamos orgullosos de haber conseguido redefinir el potencial de las cápsulas electret. Por primera vez, son algo más que una solución de compromiso para situaciones técnicamente exigentes. Con este producto, hemos creado una nueva referencia para un sonido realmente natural, neutro y fiable, incluso en situaciones técnicas o acústicas difíciles”. 

Fue una noche muy interesante que culminó con la prueba de los NDH-20 y NDH-30, dos audífonos circumaulares cerrados increíbles, que permiten trabajar en entornos ruidosos, entregando un sonido transparente para poder realizar un monitoreo de alta precisión.

¡Gracias Neumann por la invitación! Pudimos conocer un lado de la música en vivo y del estudio que pocas veces tenemos la oportunidad de ver de cerca, preguntar y escuchar.