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Errar es humano, sufrir no es divino: St. Vincent explica Daddy’s Home, su nuevo disco

Errar es humano, sufrir no es divino: St. Vincent explica Daddy’s Home, su nuevo disco

Alex Miranda

El nuevo single de St. Vincent se merece más que una nota de prensa. Así que hablemos de ‘Pay Your Way In Pain’, lo que será Daddy’s Home, y de este nuevo sonido.


‘Pay Your Way In Pain’ fue la forma con la que St. Vincent nos presentó hace algunas semanas nueva música. El proyecto de la multifacética Annie Clark dio un giro en su estilo musical más cuidado para darnos un adelanto de Daddy’s Home, su nuevo disco que viene a preceder a sus dos grandes obras: St, Vincent (2014) y Masseduction (2017). 

Pero hay un problema. ‘Pay Your Way In Pain’ no se parece en nada a la ansiedad alienígena de ‘Rattlesnake’ o la ironía disco de ‘Los Ageless’, los respectivos singles principales de sus dos discos anteriores. La cuidada y precisa producción de los ya mencionados álbumes queda sepultada en una peluca rubia y una personalidad nueva, tanto a nivel estético como musical. 

Como decía un comentario en internet: “Esto se siente como Rosemary ‘s Baby si es que Rosemary nunca se hubiera casado”.

No es difícil pensar en cómo sonaría este single con la producción perfeccionista a la que Clark nos tiene acostumbrados, pero la canción es, desde su núcleo, una obra un poco desarmada, como cuando uno tiraba por las escaleras esos coloridos resortes de juguete cuyo nombre no recuerdo y que parecían estar constantemente a punto desarmarse, pero que por su propio peso terminan llegando al final.

Este fin de semana, Clark volvió a hacer noticia, esta vez por su nuevo single ‘The Melting of the Sun’, un tema más calmado, más Stevie Wonder, pero que sigue la dirección propuesta por su primer adelanto. Ambas canciones las tocó hace unos días en Saturday Night Live, y con esa presentación en vivo no dejó más que claro que cada paso adelante de Daddy’s Home, representa alejarse un poco más de la anterior obra de la artista.

Podríamos estar horas hablando de lo genial que es St. Vincent, de lo importante que ha sido para la música de los últimos años. Esas no son opiniones a estas alturas, son hechos. Pero la misma Annie Clark fue la que quiso apuntar en dirección diferente y dijo: “Hablemos de lo imperfectos que somos”. 

Ufff, bueno ya, pero solo porque nos lo pides tú, Annie.

El mismo jueves que salió el primer single apareció una entrevista de la artista en The Guardian, donde no solo da pistas sobre este nuevo rumbo musical, sino que traza el camino completo. Un mapa de sentimientos y emociones que nos deja claro el tipo de disco al que nos vamos a enfrentar, pero que sin embargo, aún no escuchamos.

Hace rato que St. Vincent viene dejando rastros de este nuevo disco, comenzando por afiches en las calles que anunciaban que sería lanzado el 14 de mayo. Luego se lanzó un teaser de un minuto donde se ve a la artista con un nuevo look, corriendo por unas escaleras de un edificio donde se lee el mensaje de “Prohibido fumar’ en los pasillos. Prohibida la basura en los pasillos”. Primera pista. El video la muestra apresurada, tacos en mano, con la misión de alcanzar a responder una enigmática llamada telefónica. Al final, una invitación a llamar al 1(833)-77 DADDY.

Si llamabas al número te recibía un saxofón juguetón y el anuncio de un nuevo álbum y single. Lo que nos lleva a la siguiente pista: el título del disco.

La mezcla entre excentricidad y juegos de palabras kinky ya es marca registrada de su trabajo, pero como todo lo que hace St. Vincent, hay capas en el concepto. A diferencia de sus discos anteriores donde la cantante hablaba en las entrevistas de las temáticas micro que tocaban las canciones, esta vez a The Guardian le contó de todo, comenzando por lo importante que fue el proceso de que su padre fuera encarcelado en 2010.

De aquí en adelante ya no hablamos de pistas, porque la artista es la que se encarga por completo de responder las preguntas.

Según narra Laura Snapes, la periodista que entrevistó a Annie Clark, el padre de la cantante fue condenado a 12 años de prisión por un fraude de manipulación de valores (stock- manipulation scheme es la frase usada), una pieza de información personal importante para la artista, quien cuidó celosamente su vida íntima hasta que entró en un turbulento periodo donde el periodismo amarillista tocó a su puerta, más que nada por la relación que en ese tiempo mantenía con la modelo Cara Delevingne. 

Daddy’s Home, como las mejores películas, tiene la idea de poder ser interpretado de muchas maneras, pero St. Vincent dejó claro desde un inicio que el punto base es su padre volviendo a casa. Pero aquí es dónde se pone interesante, porque ¿Qué es un padre realmente? Annie abre el abanico de posibles respuestas al explicar su relación personal con su padre:

“En cierto sentido, los roles se han revertido. La mitad del tiempo siento que yo soy ‘Daddy’ (…) Él es una persona, y toda persona tiene varias facetas, y un montón de mierda que han hecho mal, pero también buenas cualidades. Solo es eso. No será muy poético, pero es como es”.

Por otro lado, la condena de su padre la lleva a conectar su historia personal con la superioridad moralidad que la sociedad parece haber abrazado en la actualidad, dejando en claro que esta es otra de las razones por las que se alejó de la perfección que la caracterizaba:

“Debemos ser honestos con nosotros mismos cuando estamos deleitándonos en el schadenfreude. Cuando nos ponemos una máscara de piedad cuando en realidad estamos disfrutando con sadismo. Parece ser que hay una nueva religión en nuestro tiempo. Una religión obsesionada con esta reformada pureza moral de pensamiento y de acción. Pero necesitamos dejar espacio para la compasión, la empatía, el cambio y la redención”. 

Como si estas palabras fueran poco, Annie Clark cierra su idea con una demoledora frase: “Ya escapé de la religión de Texas, así que no quiero quedar atrapada en otra”.

Entonces, hablamos de un disco que busca hacer las paces con el mismo concepto de errar y la necesidad de redención ante los errores. Su padre, la cárcel, la sociedad, la perfección, ser artista, la moral. Ya me entienden. 

¿Cómo se ven estos conceptos en la música? St. Vincent dice que la idea del disco es abandonar la perfección (“Que a veces puede causar hasta dolor físico”), y no de una manera simbólica, sino que con acciones. Según ella, hay muchas primeras tomas en las nuevas canciones, en lo que define como “seguir la lógica del agua en vez de la de los rascacielos”. 

Pocas veces la artista se ha escuchado tan precisa para hablar, y eso que es conocida por la precisión de sus comentarios. Cuando toca el tema de la perfección (la palabra más repetida en su cabeza, y probablemente también en este artículo) de inmediato suelta información muy personal: “Creo que [musicalmente] era más rígida porque la música fue un salvavidas muy importante para que yo saliera del loco espacio emocional en el que estaba”.

La entrevista es excelente, no dejen de leerla si saben inglés y les gusta St. Vincent; pero lo realmente importante es que la artista tiene claro el camino, tan claro que no tiene miedo a contárnoslo, e incluso desordenarlo en el proceso. Dejar de construir edificios y dedicarse a encauzar ríos. ¿Y qué más ha sido la cuarentena que un proceso constante de dejar de construir y dedicarse, de forma obligada, a encauzar nuestros ríos? 

Annie Clark cambió y con eso también la música de St. Vincent. Uno de los primeros comentarios que tenía su nuevo video en Youtube decía que “por fin había entrado en su Young Americans era”, un comentario que después sería replicado por Pitchfork y que, por consiguiente, luego replicado por todos los melomanitos amantes de Bowie. Pero creo que hay que dejar claros tres puntos al respecto:

Uno. Esa es una comparación demasiado simplista. Dos. Si vamos a compararla solo por su aspecto musical, que sea con el Beck de Midnite Vultures. Tres. El tipo de música no es lo más importante que nos deja este single. El medio sí es el mensaje, pero no todo el mensaje, el resto lo completamos en la casa, con este tipo de conversaciones.

Al final de la entrevista, Clark se pone a hablar del tema recurrente en las canciones de pop: El amor. Y lo comenta con la misma aproximación con la que ha hablado del disco durante toda la entrevista, como una realización de que no es necesario tanta severidad contra nuestras acciones. Como un intento de dejar de perseguir la perfección.

“Una tiene que encontrar a alguien que piense que eres una mejor persona de lo que realmente eres. Que crea en ti más de lo que tu crees en ti misma. Alguien que realmente te vea y que realmente te ame (…) No sé si soy una persona con la que es fácil estar. Estoy loca, pero tengo claro que estoy loca. Y no soy una loca mala”. (Mean-crazy, en la entrevista).

¿Vieron Nanette? ¿El maravilloso stand-up de Hannah Gadsby que está en Netflix y que dejó la grande en 2018? Bueno, ahí Gadsby cuenta una historia sobre Van Gogh y como un hombre le dijo que ella, como artista, no debería medicarse para poder sentir como se debe, porque eso es lo que los artistas hacen. 

Ella dice sentir, pero suena más parecido a sufrir.

Si no lo han visto vayan a verlo, porque el remate de esa historia es excelente (al igual que casi todas las historias de ese stand-up), pero también trata de lo mismo que canta Clark en  ‘Pay Your Way In Pain’. Básicamente, no es necesario sufrir para hacer arte, mucho menos para amar. 

Porque, como tan elocuentemente lo pone St. Vincent: “No tienes que estar constantemente en un baile entre elegir la dignidad y el amor. Cualquier persona que te pida elegir entre esas dos cosas es, básicamente, un sacodeweas” (A fucker, en la entrevista).  

(Nota del periodista: Se tomaron algunas libertades al momento de traducir la entrevista para darle más contexto al relato).

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