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Lidia Damunt: “Acabar con el patriarcado no es nada fácil, pero ganas hay”

Javiera Tapia Publicado el 29 de Junio de 2018 por

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La primera vez que oí el nombre de Lidia Damunt fue hace varios años en la feria de discos del festival Primavera Sound. Estaba en el puesto de Austrohúngaro buscando algunos de mis favoritos para por fin tenerlos en físico y me devolví a mi casa con dos grandes recomendaciones que me hicieron allí. Uno era el homónimo de Feria (en donde descubrí joyas hermosas como ‘Aborto/Tempura’ y ‘Me ponen los museos’) y el otro era Esplendor en la Arena de Hello Cuca.

Hello Cuca era la respuesta murciana a la movida riot grrrl de Sleater-Kinney y Bratmobile, llevado a la realidad por dos hemanas, Lidia y Mabel Damunt y Alfonso Melero. Esplendor en la Arena era la recopilación de muchos temas entre 1997 y el 2009, que vieron la luz del día entre splits de siete pulgadas y singles.

Siempre agradeceré las recomendaciones musicales y también esas mariposas en el estómago de comprar algo que no sabes cómo suena, pero que llegó a tus manos porque lograste explicar lo que te gusta. Y te entendieron. Y te regalaron música que se te convirtió en imprescindible.

Mucho tiempo ha pasado desde ese momento y Lidia Damunt, quien ya tiene una larga carrera solista con cuatro discos, acaba de publicar hoy el videoclip para ‘El Túnel’, un tema producido por Genís y Carlos de Hidrogenesse para su serie de Golden Greats (en la que también se encuentran temas de Espanto, Chico y Chica y los propios Hidrogenesse). Las guitarras desaparecen y esto se transforma en una fiesta de máquinas y un rap que quiere crecer.

“Esta canción no va a estar en mi próximo disco, pero si, me apetecía volver a trabajar con Hidrogenesse, porque cuando yo trabajé con ellos en 2010 y luego 2012, hice Vigila El Fuego, siempre me ha quedado esa espinita, yo ahí no me lanzaba del todo a la piscina. Estaba muy a gusto trabajando con ellos, pero siempre estaba frenando un poco… digamos que ahí no quería hacer música electrónica del todo. Quería pero no quería, me quede con ganas de explorar un poco mas, otras cosas y ha sido muy divertido”, explica Lidia, desde Suecia.

“Lo curioso es que hice ‘El Túnel’ en mi guitarra. Hice la guitarra, luego un rapeo encima de eso, pero en mi cabeza estaba haciéndola electrónica, pero bueno, uso la guitarra porque hasta ahora no me he lanzado a usar el ordenador. Ni siquiera tengo ordenador, pero ya lo tendré, me lo estoy pensando ya. Ha sido muy gracioso, porque a ellos les dije, “esta es la canción, ala, vamos”, ellos empezaron a poner bases y quedó muy interesante, porque hemos hecho un poco rompecabezas. Creo que alguna gente se ha quedado sorprendida “¡esto que es!”, pero bueno, yo siempre hago lo que me apetece y ya está. Como la gente ya me tiene por loca, pues, da igual”.

—Tu discografía, como las personas ¿no?, ha ido cambiando. Más o menos guitarras, también letras más largas o más cortas, pero hay canciones y decisiones que has tomado, sobre las que me gustaría preguntarte. Por ejemplo, tu disco Gramola del 2014, lo cierras con una versión de ‘Volver a los 17’. 

Violeta Parra es quizás el motivo que me llevo a hacer ese disco, Gramola. Gracias a ella he investigado a otras cantautoras y Latinoamárica. Soy súper fan de Violeta Parra. Cuando yo empecé a hacer mi primer disco en solitario el 2008, lo que yo escuchaba todo el rato era a Violeta Parra. La admiro muchísimo y sabía que en algún momento me gustaría hacer una versión. De ese disco es la versión quizás más sosa (N. de E.: fome) porque no hago ningún cambio, porque me daba tanto respeto… me parece una artista única, tiene un lenguaje… es sencillez y sabiduría. Y por eso quise hacer ese homenaje.

La conocí por internet. Esto fue en el 2004 o 2005. Me ponía a investigar de música por internet y de alguna forma llegué. ‘Gracias a la vida’ la habría oído pero no conocía tanto… pirateé música de ella, eso fue lo primero. Donde yo estaba no habían tiendas seguramente para comprar discos suyos. Recuerdo que la primera que escuché fue ‘Puerto Montt está temblando’. Recuerdo estar oyéndola y que me cautivara el lenguaje y la música desde un principio. Me pareció una artista que recogía la tradición del folclor, pero con una visión muy personal, muy original, muy suya.
Además, una artista completa, que hacía otras cosas. Tiene algo muy especial Violeta Parra, tendría que ser mucho más famosa de lo que es. A veces pienso, jolín, personajes del rock como Bob Dylan u otros artistas masculinos que son súper famosos, y otras como Violeta Parra, podrían ser más conocidas.

—Durante mucho tiempo, a las nuevas generaciones se nos presentaba a Violeta Parra desde una mirada muy bucólica, dejando de lado muchas parte de su historia.

Es que es muy completa. Además, todo lo que le pasó con su hija, son muchas cosas. Imagínate la voluntad que tuvo ella de seguir con su arte, viajar y dejar a los niños. Y ella seguía para adelante, haciendo sus giras, eso demuestra que estaba muy adelantada a su tiempo y que tuvo que luchar muchos frentes.

—No me pareció sosa, lo contrario. Sentí como ese respeto de no tocar mucho la canción, por lo que impone. Sonaba diferente, aún cuando se mantenía el grueso. Tiene detalles muy bonitos, sobre todo al terminar las frases. Son sutiles. Te puedo enviar una gran lista de canciones de Violeta Parra despedazadas. El año pasado fue el centenario de su natalicio, así que imagínate. 

Ja, ja, ja pues gracias. Es que me parece que la canción es tan bonita como es, que no quería cambiar nada.

—Ahora vives en Suecia, viviste en Madrid también y eres de Murcia. ¿Qué te han dejado cada uno de estos lugares, diferentes entre sí, a la hora de hacer canciones? 

Yo creo que el hecho de vivir fuera de España lo que me ha quitado, de entrada, es texto, porque yo cuando vivía en Madrid hacía unas letras muy largas, escribía mucho texto, y cada vez he ido quitando y quitando. Y al cabo de estar varios años acá en Suecia ya hago las letras más cortas. Supongo que todo va cambiando, yo he ido cambiando, no solo por vivir acá, sino porque tienes hijos, yo qué sé. Hombre, estar en Suecia, claro, el estilo de vida es más recogido. Es seguro que intento sintetizar las canciones y creo que todo te influye. Tengo claro que es muy diferente lo que hago ahora a lo que hacía cuando estaba en España, yo llevo acá nueve años.

—En España se socializa en las calles mucho más que en Suecia ¿no?

Sí. Y eso está muy guay pero también no tanto, lo de socializar. Porque cuando haces una cosa creativa, necesitas una parte social, pero también de recogimiento y de estar a solar. Entonces, en Madrid yo solo viví dos años, pero fue una época muy social y muy creativa, pero notaba que necesitaba estar un poco más aislada, porque creo que todo siempre tiene que ser un equilibrio. A la hora de hacer música, necesito una tranquilidad, saber que no tengo planes en los próximos días o quizás soy un bicho raro.

—En Telepatía, tu disco del 2016, hay una canción que se llama ‘La Caja’ y me parece que es, dentro de tu discografía, la más directa en cuanto a un tema. Es una canción feminista y abolicionista, que para mucha gente es un tema impopular. 

Sí, sí, a mucha gente le ha molestado eso, dentro del feminismo. Me han dicho que eso no les gusta. Pero bueno, a veces te sale algo del alma, lo haces y ya está.

—De todas formas, es una canción que sigue vigente y seguirá, ojalá no por mucho. Hace unos días en España las mujeres volvieron a salir a la calle para protestar por la liberación de los acusados en el caso de La Manada.

Yo creo que es un sentir popular, que en todo el mundo está igual y que la gente… en Suecia han echado a personas de la tele nacional sueca, por los acosos. Yo veo que acá esta todo el mundo así como “esto es la gota que colma el vaso”, y en el caso de La Manada ha pasado eso. La gente ya no se puede quedar indiferente. Espero que esto sirva. Parece que la gente ya no va a dejar pasar las cosas y espero que esto siga así. Acabar con el patriarcado no es nada fácil, pero desde luego, ganas hay.

—¿Crees que llevar casi diez años viviendo en Suecia, cuna del pop electrónico, te haya ayudado a perder finalmente esas aprensiones a lanzarte de lleno a las máquinas?

Sí, claro, seguramente. Porque al final, pues, a veces pienso que si hubiese seguido en Madrid, con mis amigos de cierta escena, habría seguido haciendo un tipo de música… no lo sé. Quizás al estar aquí a mi aire, bueno, donde vivo ahora tampoco hay una escena under. Acá o hay una escena under, un poco mas punk o pop, y el mainstream, pero en ciudades grandes, yo vivo en una ciudad pequeña. He estado escuchando mucho hip hop, electrónica o R&B. También oigo mucha radio fórmula de acá, la radio sueca. Creo que me habrá influido. siempre he escuchado música variada pero sí que es cierto que hace algún tiempo me apetece componer de otra forma, pienso las canciones en mi cabeza como si lo hiciera con el ordenador, entonces sí, me apetecía hacer otro tipo de cosas y me parecía que la mejor inauguración para eso era hacerlo con Hidrogenesse porque son mis amigos, los conozco mucho y tenemos confianza. Era hacer algo muy chulo, con la posibilidad de hacer un videoclip guay, estoy bastante contenta.

—Se te ve muy cómoda sola. Así como agarras tu guitarra y vas a tocar, con estas nuevas canciones vas a poder seguir haciéndolo, agarrando el computador.

Claro, igual que voy sola con mi guitarra y pedales, podría ir sola con mi ordenador, en ese sentido siempre tengo esa libertad. He probado tocar en bandas de rocanrol. Cuando estuve viviendo en Malmö, hasta 2015, en el sur del país, hice un grupo que se llamaba Arre! Arre!, sacamos música como garage surf rock, yo qué sé, y tocamos mucho, estuvo bastante bien. Al final me apetecía probar algo más como esto, hacer lo que hago ahora, pero con otros instrumentos y acompañamientos. También son muchos años con mi guitarra acústica, lo que no quiere decir que la voy a dejar de lado.

Me resulta difícil cuando es una banda, se hacen entre todos las cosas, me resultaba complicada esa negociación, ja, ja,ja. Me corta un poco el rollo. Quería hacer lo que quería hacer y ahí ya empieza la dictadura mía. Yo quiero mandar, entonces, cuando estaba en la banda éramos dos y yo animaba mucho cuando la otra persona hacía cosas que me parecían guay, pero otras veces no me parecían tan guay. Entonces, eso me agotaba. Prefiero la libertad total y ya está.

Con Hidrogenesse, trabajando en Vigila el Fuego, fue diferente, dice Lidia. “Cuando ellos proponían cosas así, con ironía o sonidos…. cómo se llama ese instrumento que hace prrrrrrrrrr… bueno, da igual. Que a veces proponían detalles de cosas graciosas y yo decía ‘¡nooo!, de gracia nada, ¡esto no tiene gracia, este disco es muy serio!’. Entonces a veces no les dejaba hacer cosas. Pero en cambio, con ‘El Túnel’, yo quería a Hidrogenesse por siete tubos, que sacaran toda su artillería y  les di vía libre total. Vamos, me iban enseñando y han tenido libertad total, así que muy bien”, asegura.

Y además, cuenta que ya está trabajando en su próximo disco. “No sé si se pueden revelar datos aún, lo voy a grabar este año y va a seguir un poco esta senda mas electrónica, canciones de pop, pero con un camino así, diferente. No tan de guitarra acústica, me apetece hacer algo así. Va a ser diferente sí, pero va a sonar a mí, vamos, no va a ser Kraftwerk ja, ja, ja, ja”.

—¿No va a sonar a La Zowi entonces?

No, ja, ja, ja, ja, ja, ja.

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