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Diez discos chilenos esenciales del 2021

Diez discos chilenos esenciales del 2021

No sabemos cómo, pero logramos llegar al 2022 y con ello, nos pusimos un ejercicio difícil. Si tuviéramos que resumir el 2021 en solo diez discos chilenos ¿cuáles serían? Acá están: Desde Tata Barahona, pasando por Princesa Alba y Pablo Ilabaca hasta llegar a Mareo! Esperamos que los hayan disfrutado tanto como nosotres.


Camila Moreno – Rey 

Es difícil caer en la realización que han pasado seis años desde que Camila Moreno dio a luz Mala Madre y aún más, asumir que existe vida después de ese álbum. Dicho esto, no podemos obviar que ha pasado mucha agua bajo el puente. Dos hechos, de entre todo lo que ha pasado en Chile, son clave en la prosa implícita de Rey: el mayo feminista del 2018 y el estallido social durante octubre del 2019. Fueron momentos de quiebre que nos llevaron a cuestionarnos nuestro lugar en el país que estábamos (de)construyendo. 

Cuestionamientos sobre género, clase, orígenes y poder, esto es lo que consume a la cantante en Rey, su más reciente álbum de estudio. En él, se despoja de su ethos tradicional para acercarse a la naturaleza cyborg que propuso hace ya tantos años la filósofa feminista Donna Haraway. Adjudicándose también la estética y el sonido futurista como una extensión al manifiesto cyborg (una Camila Moreno sentada en un trono de desechos industriales en la carátula del disco y un giro a lo electrónico son parte de este discurso) toda esta lectura está aquí, quemando el reino de lo que alguna vez creímos conocer. Si alguno de los tantos discos sobre feminismo que se lanzaron este año merece la pena ser escuchado es este. 

—Valentina Tagle


Chicarica – Arde Lento 

Luego del epé del 2018, Dale Mami, Chicarica se convirtió en un proyecto que empezó a cautivar a la noche santiaguina. Canciones de línea electrónica, bien texturizadas y potenciadas por una arrastrada y armónica voz a cargo de Lorena Pulgar. Tras tener un 2020 cargado de sencillos, que se convirtieron en verdaderas colaboraciones artísticas entre videos y remixes, finalmente este año presentaron su primer largo: Arde Lento

Doce pasajes en los que encontramos canciones en su estructura más convencional y una serie de puentes que hacen de este viaje un paseíto luminoso de synth pop, anhelos y relatos amplios que permiten ser tomados como cuentos acotados o un largo contínuo que introduce la vocalista. Si en ‘Ay Tentación’, ‘Hermoso Final’ y ‘Arde Lento’ nos daban pistas sobre los tópicos que escucharíamos, y del juego de instrumentos análogos y digitales que lograron cultivar durante el encierro, mediante sintetizadores, baterías electrónicas y cuerdas, al introducirnos en el largo entendemos por qué es un ejercicio que se pide escuchar en orden y de corrido. 

Lorena Pulgar, Martín Pérez, Felipe Zenteno y Santiago Farah se las ingeniaron para que todo lo que nos gusta del indie pueda dar un giro local sin caer en el mal de parecerse demasiado a otros proyectos que circulen en su escena. La voz, la guitarra y el sintetizador logran acoplarse durante todo el proceso. A veces juegan a lo lúgubre, a un deseo que asfixia sonora y líricamente. Otras tantas son una fusión que se convierte en un paseo por la playa, donde las diversas pistas son verdaderas brisas cálidas.

Es un disco hermético y honesto, una contraposición que se logra solo al transitar por las doce canciones con paciencia y atención. Un homenaje directo a su nombre; un largo que incinera sensaciones y sentimientos pero a una velocidad a la que no estamos acostumbrados hoy en día. 

—Bárbara Carvacho 


Dolorio & los Tunantes – …Esas mutancias

Este no es un disco de punk, indie, post-punk o cualquier otra etiqueta que se le quiera poner. Es un disco que, tal como dice el nombre, contiene doce canciones mutantes, muy diferentes entre ellas pero que esa cualidad mutante hace que nunca se escuchen fuera de lugar, por más distintas que sean entre ellas.

Dolorio & los Tunantes es una banda que desde 2016 viene lanzando singles, EPs y un disco en formato split con la banda amiga Columpios al suelo. Pero a pesar de todo el camino recorrido, recién este año su primer disco pudo ver la luz, y no podríamos estar más felices con el resultado porque actualmente no hay nada sonando como esto en el país.

Según contaron los mismos miembros de la banda, las canciones fueron trabajadas durante años en base a pequeños fragmentos de improvisaciones que fueron rescatando y uniendo, un copy/paste en la vida real que terminó entregando canciones que pasan por varios momentos pero que nunca pierden el vértigo, un vértigo que (a diferencia de otras bandas) no se centra solamente en mantener un sonido rápido. Es más, la misma banda lanzó un EP esté año titulado Fsr R3: Laboratorio de malestar donde pueden escuchar parte de esas improvisaciones.

Musicalmente …Esas mutancias pasa baladas narcóticas (‘Bostezo y contagio’ y ‘Turismo’), sonidos clásicos de la banda (‘Anticuerpo’), una canción que podría ser considerada la ‘Spanish Bombs’ chilena (‘Infiernillo), riffs dignos de thrash metal (‘Dj de la muerte’) y la excelente ‘Team Mekano’, que POTQ destacó como una de las mejores canciones del año.

Por otro lado, sus letras pululan entre la prosa callejera y la ciencia ficción, una combinación que la banda viene trabajando desde su primer single ‘2667 (Lou Reed en Chile)’, pero lo que más llama la atención es la suma de frases que hablan de estos tiempos pandémicos y de un país que pasó de una revuelta social a tener una elección presidencial donde se salvó por poco de caer en el fascismo recalcitrante. Probablemente, el disco que mejor consiguió encapsular todos esos sentimientos en letras y melodías que hacen querer volver a salir a la calle.

—Alex Miranda


elmalamía – Drama

Lucas Solovera llegó en el 2020, en plena pandemia, a demostrar con su single debut ‘Quieres más’ que no todo estaba perdido y que un sonido quebrado podía ser lo que nos recompusiera. Un año más tarde llegó la confirmación de que estábamos frente a uno de los nuevos artistas más interesantes del panorama local: Drama, su primer disco, a través del sello 11:11. El miembro de la disuelta banda Mangoré y músico de las bandas de Camila Moreno y Alex Anwandter debutó como elmalamía con un disco que mezcla diferentes elementos que, en el papel, podrían identificarlo como algo difícil de entrar, pero en la artesanía está la magia: cada tema parece una pieza de relojería, todo parece estar dispuesto para que la siguiente capa, sonido o ad lib, aparezca. 

‘bailemos la pena );’ fue el segundo single oficial y resume a la perfección el ánimo del disco. Todo tiene quiebres, cadencia. Electrónica, elementos del trap, baterías orgánicas, armonías vocales y mucho más. Un disco pop finísimo, que te puede poner en movimiento o acompañarte en la pausa. Decides tú. 

—Javiera Tapia


Entrópica – Sigma 

Un disco largo de esos que vale la pena escuchar como un viaje sin interrupciones. La carrera de Entrópica se ha destacado no sólo por estar a la cabeza de las decisiones técnicas, también por la perspectiva con la que ha entendido el pop, las corrientes electrónicas y los recursos que acompañan sus canciones.

Este, su séptimo disco de estudio, ya nos había presentado los sencillos ‘Monarca’ y ‘BB-Ciego’, dos buenas piezas para entender la vanguardia con la que la artista se posiciona frente al electropop; ahora ya podemos escuchar las 15 canciones que dan vida a Sigma, todas grabadas y producidas por la propia Entrópica en su estudio Narf, con la mezcla y el master de Pascal Coulon.

Sonidos nacidos en encierro que suenan a un bosque del que es difícil de salir: oscuro y húmedo, al mismo tiempo lleno de escondites en los que refugiarse ante la inmensidad. Sus imaginarios futuristas adquieren tonos mucho más punzantes y críticos, y aquellos ritmos que asociamos a la pista y el trance hoy se transforman en fragmentos que obligan a reflexionar sobre las diversas existencias que habitamos.

Con una serie de capas complejas y sampleos, Sigma termina siendo un collage de emociones y dolores pero también de pensamientos aterrizados que permiten desplazarnos a lugares más luminosos dentro de este bosque. Variado en estilos pero coherente en su todo. Escuchamos trap, hip hop y la electrónica más tradicional, mientras su relato no excluye romance, política, evolución. Un álbum que se logra ver, aún cuando sus estructuras pueden ser difíciles de identificar en lo más corriente. Desorden pensado que viene con colaboraciones de Nati Chuleta, C-Funk, Franz Mesko, Sofía Oportot, Lainus, Diego Vieytes, Karloz y Rip Txny.

—Bárbara Carvacho 


Mareo! – Tus Ojos Brillan

El sendero por el que camina Mareo! empezó en el Chile Antiguo, a comienzos del 2019; dos años y fracción después, los sencillos acumulados en esa senda y un par de compases nuevos dieron forma a Tus Ojos Brillan, primer disco del trío que hoy integran Camila Sánchez, Ernesto Duboy y Rosario Meléndez, pero que fue grabado por la formación original de la banda (en que les dos primeres estaban acompañades por Paula Baccelliere).

En apariencia, se trata de un álbum de electropop con sonido contemporáneo y temáticas universales (amor, cambios, decisiones). Pero bajo la superficie se esconden composiciones atrevidas, sin geolocalizador, que no tienen problema en beber de múltiples influencias o en cantar unas cuantas verdades (‘Ahí Te Ves’ salió en noviembre del 2019 y su letra sigue perfectamente vigente ad-portas al 2022). Entre la indiscutible personalidad de su debut y el antecedente de que apenas un par de singles bastaron para conseguir una gira por Japón (allá por los inicios, cuando Mareo! aún no cumplía un año de vida), parece casi inevitable que su futuro no esté ligado a un país (o a un continente) en particular.

—Sebastián Amado


Mon Laferte – Seis 

Chavela Vargas se clavó en el corazón de Mon Laferte en plena pandemia. Una mexicana adoptada haciendo una carrera brillante a los setenta años inspiró a esta chilena, otra adoptada por el país del norte y así nació Seis. Desde Tepoztlan, su nuevo lugar de residencia lejos del DF, el mismo en el que vivió Chavela, Mon compuso estas canciones que funcionan como una carta de amor a una cultura que la ha abrazado no solo viviendo por allá, sino como un mapa emocional y de memoria. Regional mexicano, salsa y bolero fueron los sonidos con los que se crió en su natal Valparaíso al alero de una abuela llena de arte y, aunque estamos frente a una artista versátil, es en estos géneros cuando su voz brilla más. ‘La Democracia’: una de las cumbias más grandes del 2021 porque levanta el espíritu como solo lo hacen las buenas cumbias y dibuja un sentimiento latino muy difícil de explicar con palabras, fácil de hacerlo con las caderas y un trencito. 

En este disco no está sola. Se acompaña de Gloria Trevi en ‘La mujer’, de Alejandro Fernández en ‘Que se sepa nuestro amor’, La Arrolladora Banda El Limón de René Camacho en una segunda versión de ‘Se me va a quemar el corazón’ y la Banda Femenil Regional Mujeres del Viento Florido en la enorme ‘Se va la vida’, dedicada a todas las mujeres privadas de libertad. 

¿Que le depara el futuro a Mon Laferte? Nadie puede predecirlo, pero una cosa sí: nada puede salir mal con el corazón puesto en el lugar del arte, la memoria y la libertad. 

—Javiera Tapia


Pablo Ilabaca – Canciones para conversar con la muerte

Hay vida después de Chancho en Piedra. Es lo que Pablo Ilabaca lleva demostrando hace mucho tiempo pero, paradójicamente, con sus Canciones para conversar con la muerte, esa frase brilla. Poca sorpresa genera decir que estamos frente a músico experimentado, pero de nada sirve la experiencia sin el deseo de libertad y el espíritu inagotable de estar abierto a la sorpresa, a que por más años que pasen, por más carrera que se construya, habrá algo dentro dispuesto al juego. Quizás es por eso que cada una de estas canciones podría perfectamente ser el puntapié inicial para un videoclip en largo, o una gran banda sonora para una película. Lo que Pablo ha puesto encima de la mesa son piezas llenas de luces y sombras, pequeñas historias, pequeños momentos, sensaciones. Capas y capas que hacen una gran metáfora de lo que significa también estar vivos. 

Aun cuando es un disco creado y publicado en medio de una pandemia, no fue este el pie forzado para echarlo andar. ¿Cómo se dialoga con la muerte? Soy solo una pobre periodista cultural, no puedo responderlo, pero sí sé que una buena forma de partir puede ser con este álbum, al que declaro por lejos tener los arreglos de cuerdas más hermosos de todo el 2021. 

—Javiera Tapia 


Princesa Alba – besitos, cuídate

¿Chile país de pop? Hace tiempo que esa es la forma de definir la música nacional y es que es innegable que pasamos por años donde el pop de buena factura fue la norma y lo más exportado, pero ahora en tiempos en que el género en todos lados está intentando expandir sus propios límites, Princesa Alba llegó para armar un disco que musicalmente se defiende por sí solo sin necesidad de agregar epítetos grandilocuentes al género del disco: Pop que no pide perdón por lo que es.

Después de su excelente mixtape de 2018 Del cielo mixtape, Princesa Alba estuvo dos años y medio lanzando grandes singles como ‘Convéncete’, ‘Hacerte mal’ y ‘Ya no quieres quererme’, la pregunta sobre cuándo sacaría su primer larga duración se respondió durante este 2021, que vio el debut de besitos, cuidate, once canciones con una producción de primera y que se presenta como un compilado de canciones de una mujer que sufre por amor pero que no por eso se disminuye.

Las letras sobre relaciones y amoríos terminados pueden resultar monotemáticas para las personas que no se sientan atraídas por la narrativa de un disco que empieza y termina en la idea de abrazar la feminidad empoderada en los ámbitos románticos y sexuales, pero si es por eso, tampoco podríamos escuchar a Kali Uchis. Por otro lado, la gente que no se sienta repelida por eso, encontrarán uno de los mejores discos del año en lo músical, que incluso a veces coquetea con el pop alternativo, como en ‘oye amiga’, ‘pinky promise’ o en ese gran cambio al final de ‘amor sin amor’.

Y lo más importante: es imposible negar que la primera mitad de este disco es de lo mejor de este año. El trabajo de una artista que lleva mucho tiempo estrenando singles y que en su larga duración no desentona, sino que sólo materializa de mejor forma lo que ya estaba entregando.

—Alex Miranda


Tata Barahona – Tata Barahona y Orquesta de Cámara

No es secreto que Chile está plagado de contradicciones. Por ejemplo, es una tierra pletórica de cantoras y cantores, pero sólo a veces (y casi siempre a medias) reciben el respeto que merecen de parte de lo que algunes llaman “oficialidad”. El fallecimiento en septiembre de Patricio Manns, pilar fundamental de nuestro cancionero, demostró que ni él escapaba a esa norma. Al final, el reconocimiento viene de pares y oyentes, sean de la misma generación o de nuevas camadas.

Las iniciativas reales de cuidado, conservación, homenaje o registro suele nacer de les propies artistes (muchas veces postulando a fondos perpetuamente insuficientes). En ese contexto se sitúa este trabajo de Tata Barahona, cuya carrera partió en las peñas de la dictadura y que ahora, a casi tres décadas de su primer disco, presenta una obra grabada en la Sala de Artes Escénicas de Chiguayante junto a una orquesta de trece músiques, en julio de este año. No sólo es un concentrado de belleza sonora, un bálsamo más que necesario en este tiempo; es una cápsula atemporal de una voz viva sobre un escenario, capturada en su mejor versión para la perpetuidad. Todo un lujo, de esos que a nuestra tradición cantora no le sobran.

—Sebastián Amado

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