Domingo 5 de octubre, Movistar Arena.
Fotos por Gary Go (cortesía de Lotus Producciones).

Queens of The Stone Age tenía una cuenta pendiente con sus seguidores chilenos, contraída en la primera venida -en el marco del Maquinaria Festival– y ratificada en la versión local de Lollapalooza, en el 2013. Bastante esperaron los fanáticos para que esta deuda se pagara, pero definitivamente valió la pena.

Alain Johannes Band dio el puntapié inicial a la velada con un impecable elenco de soporte, ante un recinto que poco a poco se iba llenando. El intérprete aprovecho la ocasión para recordar temas de Eleven y también presentar canciones de su próximo disco solista, “Fragments & Wholes, Vol. 1”. El show dejo clara la genialidad del compositor, quien siempre mantuvo un aire humilde y honesto, sin opacar a los músicos acompañantes.

Tras cinco minutos de retraso, ‘Spiders and Vinegaroons’ sirvió de introducción para ‘You Think I Ain’t Worth a Dollar, But I Feel like a Millionaire’ y un Movistar Arena casi repleto se encendió, planteando la idea de que tal vez Queens of the Stone Age está ganando un puesto como banda regalona en nuestro país. Acto seguido, ‘No One Knows’ y ‘My God Is the Sun’ hicieron saltar y corear estribillos a toda la audiencia.

Gran atractivo causó el juego de luces en el escenario, espectáculo no apto para epilépticos que reforzaba la atmósfera y cambiaba según la canción. Los temas provenientes del disco “…Like Clockwork” (2013) permitían un respiro, con acogida mucho más fría en comparación a clásicos como ‘In My Head’ o ‘Feel Good Hit of the Summer’, donde el frenesí llegaba a su punto máximo. En esto, la edad de los asistentes era irrelevante: se trataba de un público variopinto, pasando por una amplia gama de gustos.

‘The Fun Machine Took a Shit and Died’ e ‘In the Fade’ fueron regalos únicos y especiales, dedicados a fanáticos acérrimos, pero sus complejos cambios de tempo, intensidad y timbre enamoraban a cualquiera. El quinteto despachó ‘Little Sister’, ‘Fairweather Friends’, ‘Make It wit Chu’ y ‘Sick, Sick, Sick’, una tras otra, antes de pegar el último manotazo con ‘Go with the Flow’ y dar cinco minutos de descanso, suficientes para recobrar el aliento.

‘Mexicola’ marcó el regreso de la banda; una total sorpresa, equivalente a un diamante en lo que a sus apariciones en vivo se refiere. Al final, un clásico para el cierre: ‘A Song for the Dead’ resonó con la cancha sumida en múltiples mosh pits y los músicos entregando todo de sí. Jon Theodore demostró por qué es un verdadero monstruo en la batería mediante un solo espectacular. Un momento caóticamente hermoso.

Fue un set de duración similar a sus pasadas presentaciones en festivales, bastante corto para un concierto en solitario. Exceptuando aquel detalle, no hubo asistente que no saliera extasiado: sonrisa de oreja a oreja, oídos retumbando, al límite del cansancio y con la esperanza de ver el retorno de las Reinas de la Edad de Piedra cuanto antes.

SETLIST

1. You Think I Ain’t Worth a Dollar, But I Feel like a Millionaire
2. No One Knows
3. My God Is the Sun
4. Smooth Sailing
5. In My Head
6. I Sat by the Ocean
7. Kalopsia
8. Feel Good Hit of the Summer
9. The Lost Art of Keeping a Secret
10. The Fun Machine Took a Shit and Died
11. In the Fade
12. If I Had a Tail
13. Little Sister
14. Fairweather Friends
15. Make It wit Chu
16. Sick, Sick, Sick
17. Go with the Flow

Encore
18. Mexicola
19. A Song for the Dead