– Que dicen que deja el cine y va a sacar un disco. – ¡Cuánto mejor si fuese Julia Roberts la que dejase de hacer películas. – No, no. Es Juliette, la que se sale en "El cabo del miedo". – Bah, esa tía está loca. Ya se la pasará… Han pasado cuatro años y no parece ser que su afición a la música sea algo pasajero. "You’re Spaking my Language" o "Got Love to Kill" sorprendieron a más de uno en su debut junto a The Licks, mostrándonos a una Juliette desbocada. La confirmación llegaría con la bella pluma que coronaba su cabecita en "Four on the Floor" y las descaradas "Hot Kiss" y "Sticky Honey". Si a todo esto sumamos su espectacular carisma sobre el escenario, tenemos a una verdadera estrella de Rock. La locura ha llegado este año, con "Terra Incognita". Un disco de cambio, mucho más maduro y redondo que los anteriores. Cambio de banda (ahora la acompañarán en vivo The New Romantiques, pero el disco lo firma ella sola) y cambio en la producción, lo que ha supuesto la entrada de Omar Rodríguez-López. Por supuesto que se deja notar la mano de Omar a lo largo de todo el álbum, pero si alguien sobresale es por supuesto Juliette.

En este LP, ejerce como perfecta anfitriona y nos sumerge en un territorio desconocido, extremadamente salvaje y profundo. Es su voz la que aparece poco a poco, como si fuese un sueño, en la "Intro" para acabar explotando en "Noche sin fin". Una canción brutal y desgarradora que supone el mejor tema de la carrera de Juliette y una adicción instantánea. Nos adentramos más en este mundo con la guitarrera pieza que le da título hasta llegar a otro punto álgido del disco: "Hard Lovin’ Woman". En este tema escuchamos a Juliette jugando a ser la suprema Cat Power. Un quejido muy especial que muy pocas saben hacer y en el que Juliette sale muy bien parada. El salvajismo de la excelente "Fantasy Bar" contrasta con la candidez de "Romeo" y el ritmo del desierto de "Ghosts". Muy PJ en la dupla "All Is For Good" y "Female Persecution"; mientras que en "Uh Huh" y "Junkyard Heart" recuerdan más a su etapa junto a  The Licks; pero el bellísimo final con "Suicide Dive Bombers" nos recuerda que estamos ante una nueva Juliete Lewis. Más grande, más madura y mejor.