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REC 2022 #1: Qué gusto de verles

REC 2022 #1: Qué gusto de verles

Hace muchos años la capital de la región del Biobío fue bautizada como la cuna del rock chileno, un título que se justificaba por la gran cantidad de bandas que surgieron de la ciudad universitaria. Ha pasado tiempo desde entonces pero Concepción se niega a dejarnos olvidarlo y así es como desde el año 2015 se realiza el REC, un festival gratuito para la comunidad que ostenta grandes nombres de la escena musical tanto nacional como internacional. 

En esta, su séptima edición, el festival ya está consolidado, teniendo 4 escenarios que van desde el Parque Bicentenario hasta el Teatro Biobío, puestos de comida y muestra de artesanías y emprendimientos locales. Así es como el día de ayer, sábado 5, el Rock en Conce logró congregar a miles de asistentes de distintas partes de la región y del país y, tal como dijo el local Álvaro Henríquez quien se presentó junto a los Petinellis: 

“Qué gusto de verlos. Qué buen público”.


ADELAIDA
Lo de “se nota el paso de los años” no tiene por qué venir con una carga negativa. A pesar de ser una sociedad obsesionada con la juventud, muchas veces olvidamos que el paso del tiempo trae, inevitablemente, experiencia. Eso es lo que pasa con Adelaida, quienes calentaron aún más la explanada del Teatro Biobío con un set redondo y bien sólido, en una ciudad que no esconde que disfruta el rock, y que convirtió a los de Valparaíso en uno de los favoritos de la jornada. Un set que no sólo cuenta con talento interpretativo, y que sobrevive a cambios en formación, también tiene a su favor el trayecto recorrido. Las canciones de Adelaida tienen historia, se les nota el paso del tiempo, y eso es algo bueno.

Foto por Francisco Arias / Reseña por Bárbara Carvacho

MACHUCA
Si de algo podemos estar seguros es que REC nos ofrece variedad. Y es que a eso de las 17:00 horas no quedaba mucho de la audiencia juvenil que había traído Ceaese, pues este había sido reemplazado por el más maduro (pero igual de prendido) público de Machuca. La banda aprovechó que estaba jugando de local para hacer despliegue de sus más coreables éxitos, rebosando energía que uno no se esperaría a esa hora de la tarde y con ese sol. Entonces el parque comenzaba a llenarse y más de alguna persona que iba llegando se unió al baile con el punk de los veteranos.

Foto por Antonio Garrido / Reseña por Valentina Tagle


PETINELLIS
Otros que estaban entre los suyos fueron los Petinellis, que a las 18:10 horas aparecieron en el escenario con un show que es parte de su vuelta a los escenarios a 20 años de la salida de su único disco de estudio. Mientras la temperatura comenzaba a descender, la banda se lanzó con un popurrí de temas propios y covers, entre los que destacó ‘Arriba quemando el sol’, un irónico ‘El pueblo unido jamás será vencido’ y como no, el hit inmortal que es ‘Ch’ bah’ puta la güeá’.

Foto por Mariana Hernández / Reseña por Valentina Tagle

ALEX ANWANDTER
Uno de los shows nacionales más esperados de la jornada fue el de Alex Anwandter, quien dejó al público con gusto a poco después de sus 40 minutos de presentación. Desde el escenario el artista hizo un repaso por su popular catálogo musical que incluyó temas con Teleradio Donoso y su trabajo solista. El cariño a la ciudad no estuvo ausente, ya que aprovechó de recordar los temas más románticos del disco Rebeldes, como ‘Tormenta’, que fueron compuestos en Chiguayante. El show, que no estuvo exento de pasos de baile y palmas al aire, terminó al ritmo de ‘Amar en el Campo’ y lo ubicó como uno de los artistas consolidados del momento, con un público bastante diverso en edad y género.

Foto por Antonio Garrido / Reseña por Valentina Tagle

RUBIO
A Fran Straube le sienta la naturaleza, pues completa la catarsis que significa su arte e interpretación. Aún mejor le queda la fusión de concreto y verde que ofrece REC. Cuando el sol ya comenzaba a despedirse, Rubio nos regaló un concierto que sirvió de carta de presentación para muchos asistentes. El hipnótico set quedó ideal en la postal: la banda tiene la euforia de un centro comercial enorme, como el que se levanta al costado de los escenarios principales y también tiene la intimidad de un bosque frondoso que se cuela en la retina. Al final de la mixtura gana el superar el ruido citadino y quedarse con la magia de las texturas, sonoras y vegetales. Rubio dio la bienvenida a la noche y a una explanada que se entregó a la electrónica, y no podemos pensar en mejor opción que la agrupación para abrazar al viento y la oscuridad del sur.

Foto por Francisco Arias / Reseña por Bárbara Carvacho

EMKY ROLACK
REC ofrece varias postales: hay verde, hay un mall, hay un lago, hay edificaciones peculiares. La intervención arquitectónica —poco querida por los locales por su valor descriteriado—, que recuerda el terremoto y maremoto del 27 de febrero del 2010, es una de las más llamativas: Rígida y oscura pero hueca. Lo de Emky Rolack fue rígido porque no torce su pulcritud; un techno denso, ventoso, oscuro, como la tarde de Concepción. El DJ y productor local hizo y deshizo con los y las bailarinas del festival, demostrando que lo suyo es robusto y condensado, una historia totalmente distinta a la estructura que tuvo de fondo.

Foto por Francisco Arias / Reseña por Bárbara Carvacho

CATUPECU MACHU
El regreso que marcaría la noche sería el de los argentinos de Catupecu Machu, quienes vuelven a los escenarios después de una pausa de cinco años y un cambio en la agrupación. Y vaya que se tomaron en serio el regreso. Diez para las ocho de la noche se subieron al escenario con dos (2) bateristas, algo que nos anticiparía que no sería una noche de baladas de fogata para ellos, sino que de rock puro y duro. Pero que esto no los engañe, ya que mientras los integrantes se pasaban entre ellos una botella de vino tinto, el frontman Fernando Ruiz Díaz aprovechó de dirigirse al público para recordar con emotividad su paso por Chile el año 2005 y lo que significó para ellos en su carrera.

Foto por Mariana Henríquez / Reseña por Valentina Tagle

KULA SHAKER
Rock en Conce luce desde hace varios años números internacionales. Este 2022 tuvo oferta externa para todos los gustos y, por supuesto, Kula Shaker fue el gran broche para muchos de los asistentes. Es rock, es británico, es tradicional. Es chaqueta de brillos y glam, es guitarra estridente y coros aplaudidos. Una presentación correcta que fue alimentada por la intención del público, agradecida por la propia banda. Se siente un vínculo fuerte entre Concepción y Kula Shaker, el ambiente olía a deuda saldada ¿Será porque Los Bunkers han popularizado algunas de sus canciones en formato cover? ¿Es el innegable vínculo de la ciudad con este género? Misterios que no necesitan ser resueltos cuando la certeza es mayor: Concepción merecía a Kula Shaker, pero aún más que eso, Kula Shaker necesitaba a Concepción.

Foto por Antonio Garrido / Reseña por Bárbara Carvacho