Música
Lo que el show de anoche en el Teatro Caupolicán prometía de antemano era simple, pero interesante: dos dúos europeos, dos formas de hacer beats, dos actitudes, dos sonidos diferentes pero que comparten el sagrado lenguaje del baile. Eso es lo que la dupla francesa Justice y el binomio germano Modeselektor vinieron a hacer a Chile: ni más ni menos que hacer bailar. Con toda la simpleza, clichés y mística que eso implica.
Siempre es grato encontrar una banda chilena que esté dando propuestas de estilo e imagen, de sonido y de lírica, dejando a la poesía como reina de la canción. Con esa métrica candente y aterradora, como debe ser un poema visceral, esos mismos que Pablo de Rokha vomitaba mientras se comía un curanto. “No Pisar el Pasto”, de Terapia Grupal, es algo parecido a eso. Una mezcolanza de versos y post-rock que se agradece.
Son las calles, cerros, playas y lugares más escondidos donde se escriben las mejores historias. Donde los protagonistas buscan vencer el miedo y se la juegan por sentir la adrenalina. Eso es lo que salió a buscar el equipo de Recmobil, cámara en mano, preguntándose que motiva a estos héroes de los trucos y la velocidad a superarse cada día. Y el resultado es la serie documental “Malos Pasos”.
Era sábado en la noche y, cuando faltaban diez minutos para las 22 horas, Jules De Martino y Katie White iniciaron su primer concierto en Chile con ‘Silence’, track que abre “Sounds from Nowheresville” (2012), su segundo disco. Luego de comenzar el show, la cantante se dirigió al público leyendo un papel que decía: “Mi español es una mierda, así que la voy a hacer corta. Vamos a bailar”. Y puede ser que esta afirmación haya sido la tónica de la hora de concierto de The Ting Tings en el Teatro Teletón. Para bien y para mal.