Música
“Desde el principio hasta acá sólo he pensao’ una cosa: hacerlo bien”, rapeaba con acento español Frank-T a comienzos de la década pasada. La ciencia musical de Ana Tijoux comparte dogma con su colega MC. Si en “Vida Salvaje”, ese caset que le anunció al mundo la existencia de Makiza, era la que descollaba por su voz y su forma de rimar, 14 años después la nacida en Francia sigue con ventaja sobre el resto de sus pares. Como solista, está encaramada en una categoría propia, la de reina madre del rap chileno y, hasta donde tenemos noticia, latinoamericano.
El revival ochentero a estas alturas ya no es sorpresa para nadie. Como estrategia artística (o comercial, dependiendo del nivel de cinismo de cada uno) fue un éxito rotundo, y lo sigue siendo, aunque con mucho menos factor sorpresa. Ya pasó ese momento en que cargarse al electropop o a los sintetizadores era grito y plata por defecto. Ahora, después de MGMT, Empire of the Sun y todos los demás, hay un mínimo nivel de exigencia al respecto.
Con casi un 30 por ciento del presupuesto ya asegurado vía financiamiento colectivo, el compositor Sebastián Jatz es el motor del proyecto “Reunión”, que montará la obra que John Cage realizara junto a Marcel Duchamp: Una partida de ajedrez donde todos los movimientos de las piezas son amplificados. Música tranquila e inteligente.
Uno de los puntos altos del primer día de Lollapalooza fue la impecable calidad del sonido en todos sus escenarios. Sin embargo, el viejo vicio de los problemas de audio en eventos de convocatoria masiva encontró la forma de volver en gloria y majestad, nada menos que con el último cabeza de cartel del festival. Al final, la experiencia de ver en vivo a Foo Fighters fue de dulce o de agraz dependiendo en buena parte de la ubicación en que se encontraba el espectador.
Desentendiéndose de la enfermiza puntualidad de todos los shows, y faltando 7 minutos para la hora de inicio pactada, los habitantes del Movistar Arena empezaron a pifiar nerviosamente. Mucha ansiedad y expectación se generó en torno a la presentación del norteamericano, quien aún no logra descartar del todo la chapa de fenómeno mediático, en contraposición a los que afirman en el estilo que cultiva la renovación más profunda producida en la música de baile durante los últimos años.






