Tuvo la responsabilidad de hacer sonar por primera vez los parlantes del Alternative Stage, a eso de las 12:15 del día sábado. Adanowsky fue recibido entre gritos por algo más de 40 personas que progresivamente se ensamblaban a los acordes iniciales de su set, con él en la guitarra rítmica, más la comparsa de un bajo, guitarra eléctrica, batería y teclados.
Pedropiedra tenía la misión de encender a quienes se amontonaban frente al Claro/LG Stage cuando la primera jornada de Lollapalooza estaba recién comenzando. El músico presentó un show correcto, que alternó canciones de los dos discos que hasta ahora tiene a su haber, donde la reacción del público alcanza a calificar como positiva: sin un gran desborde de euforia, pero con la cantidad suficiente de entusiasmo como para celebrar y corear ‘Si Somos Salvajes’, ‘Al Vacío’ e ‘Inteligencia Dormida’, los puntos altos de su presentación.
Mr. Magoo caminaba fuerte y derecho a través de peligrosos escenarios, inadvertido acerca de las amenazas mortales que lo rodeaban, y lograba salir vivo porque no titubeaba. Su ignorancia le impedía sentir miedo. The Ting Tings, tan miopes artísticamente como Magoo, desarrollaron tranquilos en su inicial “We Started Nothing” una propuesta simpática y liviana al no saber qué les deparaba el destino. Las expectativas, además, eran bajas: el dúo venía de fracasar -bajo el nombre Dear Eskiimo- y ser despedido del sello Mercury.








