Música
A estas alturas, hablar del año 1997 en materia de lanzamientos nacionales es pensar casi en una época dorada. Pocas veces tuvo lugar en nuestro país el arribo de tanto material robusto en calidad. En aquellos doce meses nos encontramos con obras enormes, cortesía de personajes como Carlos Cabezas (“El Resplandor”), Los Tres (“Fome”), Criminal (“Dead Soul”) y Los Tetas (“La Medicina”). Y no sólo eso, pues además fuimos testigos de la irrupción de nuevos artistas, como Tiro De Gracia, Gondwana y Elso Tumbay.
Un profundo exceso de conciencia del poder que convocan. Aquel aroma deja el trabajo en colaboración de dos de los más connotados músicos de la Norteamérica actual. Ambicioso, derrochador y excesivo ante todo. Portador de destellos geniales llenos de melodramatismo y opulencia. A veces, incluso, el romperle la madre a las estrategias musicales contemporáneas -gravamen manifiesto para estos miembros de la elite que nos miran hieráticos desde el partenón- provoca una sentida y forzada intención por dar siempre una vuelta más a la revisión final del álbum, por tratar de estrujar de alguna nueva e intrépida forma el sample, a riesgo de desfigurar una canción, como en el caso del precioso muestreo original de Otis Redding en ‘Try a Little Tenderness’ para ‘Otis’, cuarto track del disco.